Los mercados financieros argentinos cerraron una jornada en baja este martes, en una rueda atravesada por un contexto externo adverso y por definiciones locales vinculadas a la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los bonos soberanos en dólares también cayeron en promedio 0,5% mientras que todas las cotizaciones de los tipos de dólar cerraron por debajo de los $1.500.
Los mercados financieros argentinos cerraron una jornada en baja este martes, en una rueda atravesada por un contexto externo adverso y por definiciones locales vinculadas a la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Hacia las 17, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires retrocedía 2,2% y se ubicaba en torno a los 3.038.541 puntos con una pérdida acumulada cercana al 5% en los primeros días de febrero.
Los bonos soberanos en dólares caían en promedio 0,5%, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Wall Street llegaban a mostrar descensos de hasta 22%.
El riesgo país medido por JP Morgan avanzaba 13 unidades para la Argentina y volvía a posicionarse en los 506 puntos básicos, el valor más elevado desde el 26 de enero.
En el exterior, la tendencia negativa estuvo liderada por el sector tecnológico. El índice Nasdaq bajaba alrededor de 2%, con retrocesos en las principales compañías del rubro. Nvidia perdía más de 3% luego de trascendidos sobre un enfriamiento en su relación con OpenAI, a partir de cuestionamientos de la startup por los últimos chips de inteligencia artificial. Amazon y Microsoft también operaban en baja, en el marco de una toma de ganancias generalizada sobre acciones de software.
En la Bolsa de Nueva York, los ADRs de empresas argentinas operan con mayoría de bajas, con descensos de hasta 5% en el caso de Edenor, mientras que otros papeles de compañías locales llegan a caer hasta 22% con Bioceres Crop a la cabeza, seguido por PayPal Holding (20%) y Globant (13%).
En el plano local, el foco también estuvo puesto en los compromisos financieros con el FMI. El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el país afrontó vencimientos correspondientes al inicio de febrero, en un año que contempla pagos por unos USD 4.700 millones, con un primer desembolso cercano a los USD 880 millones.
“El país está simplemente pagando los intereses al FMI. Esos intereses se pagan en DEG. Si se pagaran en dólares, les transferiríamos directamente los dólares al Fondo, pero como se pagan en DEGs, hay que comprarlos”, escribió Caputo en la red social X.
“Se los compramos a Estados Unidos porque son vendedores de DEG. Una operación común, que se hace a precio de mercado”, agregó.
Desde Rava Bursátil señalaron que el ministro reiteró que la inflación de enero se ubicaría en torno al 2,5%, mientras se posterga la aplicación del nuevo índice de precios hasta que se consolide el proceso de desinflación. Además, destacaron que el Banco Central mantiene las compras de divisas y que las reservas superan los USD 45.000 millones, incluso después de un pago al FMI por USD 808 millones.
El mercado cambiario sostuvo una dinámica de estabilidad, con todas las cotizaciones por debajo de los $1.500 por primera vez en casi dos meses, mientras el Banco Central continúa con su ritmo comprador de divisas.
Con un volumen operado en el mercado de contado de USD 380,9 millones, un 25% superior al del lunes, el dólar mayorista bajó cinco pesos o 0,3% y cerró en $1.446, nueve pesos por debajo del cierre de 2025.
La banda superior fijada por el esquema cambiario oficial se ubicó en $1.569,40, lo que dejó al mayorista a una distancia de 123,40 pesos, equivalente a un 8,5% del techo.
En el Banco Nación, el dólar al público también cedió cinco pesos y finalizó en $1.465 para la venta. El dólar blue se mantuvo estable en $1.450.
El contado con liquidación (CCL) volvió a retroceder y, al cierre de la operatoria oficial, se negociaba en torno a los $1.462 (-2,2%), perforando el umbral de los $1.500 por primera vez desde el 3 de diciembre.
Con estos valores, la brecha entre el tipo de cambio más alto, el contado con liquidación, y el más bajo, el mayorista, quedó reducida a alrededor del 3,7%.