Cuándo se implementará el nuevo índice de inflación
La actualización de la fórmula de inflación desde enero forma parte de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la última revisión del programa y que su desarrollo comenzó durante la gestión de Alberto Fernández.
Caputo explicó que, por el momento, el Gobierno no avanzará con la modificación del índice de precios al consumidor y que la nueva metodología recién se aplicará cuando el proceso de desinflación esté firmemente asentado. “La visión nuestra es que no hay que cambiar el índice ahora. De hecho, da prácticamente igual. Marco corrió los números del año pasado y da prácticamente lo mismo. Diciembre da un poquito más abajo el índice nuevo, enero daba un poquito más abajo el índice nuevo”, afirmó.
“La inflación va a converger a niveles internacionales, más o menos rápido, dependiendo de la demanda de dinero. Cuando eso pase, van a decir que cayó porque cambiamos el índice y no por todo el esfuerzo que hicimos. Por eso creemos que no hay necesidad de cambiar el índice ahora”, acotó.
Mientras tanto, para enero los analistas privados que esperaban la puesta en marcha de la nueva medición proyectaban una inflación de entre 2,2% y 2,6%, lo que en cualquier escenario implicaba una desaceleración frente al 2,8% registrado en diciembre. Para el equipo económico, lograr un dato más bajo resulta clave, ya que permitiría interrumpir la racha de cuatro meses consecutivos de aceleración de precios iniciada en octubre. Además, el IPC tiene un impacto directo en otros frentes, como el esquema de bandas cambiarias, que se ajusta en función del índice que publica el Indec.
El aumento de los servicios públicos
En relación con las tarifas de los servicios públicos, el ministro indicó que el nuevo esquema busca reducir los saltos estacionales y moderar la volatilidad. “Hemos aplanado los grupos para que no haya tanta volatilidad entre verano e invierno”, sostuvo al ser consultado sobre la evolución de los aumentos a lo largo del año. La intención oficial es evitar que los picos de consumo coincidan con los mayores incrementos.
Caputo también remarcó que, pese a la eliminación formal de la segmentación N1, N2 y N3, los usuarios que integraban los niveles de ingresos medios y bajos continúan recibiendo subsidios. “La idea ahora es que la recomposición, como ya hubo bastante, sea un poquitito mayor que la inflación en cada mes”, explicó.
Por último, reconoció que algunos hogares podrían notar subas significativas en las facturas de febrero, aunque aseguró que serían menores a las que se habrían aplicado en los meses de invierno. “Creo que es mejor porque le saca volatilidad y la gente sabe más o menos cuánto paga”, concluyó.