A partir de ahí, la actriz tomó la palabra para explicar por qué, a lo largo de los años, eligió no salir a dar explicaciones constantes. “Yo soy actriz hace mucho tiempo y no tengo la necesidad de estar aclarando todo el tiempo todo. A lo mejor fui muy boluda porque debería haberlo hecho”, admitió, antes de referirse a uno de los episodios más mencionados de su pasado: “En el caso de Carolina hay un tuit muy famoso donde decía que estaban separados…”.
Cuando Cinthia intentó volver a poner el eje en el impacto emocional sobre las mujeres involucradas, la tensión escaló aún más. “Pero más allá de eso, ¿te importa lo que pasó con esas mujeres?”, insistió. “Dejame terminar… dejame terminar”, respondió la China, visiblemente molesta. Y cerró con firmeza: “Hablamos con Carolina y aclaramos muchas cosas que teníamos que aclarar. Yo me manejo de frente siempre y hablo con quien tengo que hablar. No me puedo hacer cargo de lo que dicen”.
El cruce dejó a la panelista indignada. “Yo hablaba de los sentimientos…”, alcanzó a deslizar, mientras Moria Casán intervino de inmediato para cederle la palabra a otro integrante del panel y descomprimir la situación.
Así, una entrevista pensada para acompañar el estreno de La hija del fuego: la venganza de la bastarda terminó opacada por un momento de alto voltaje. Entre preguntas personales, reproches y viejos rótulos, el debut de la serie quedó atravesado por un escándalo inesperado que hizo explotar a La China Suárez en plena televisión abierta.