Claves para entender qué pasa en YPF: ¿puede entrar en default?

por Guillermo Laborda | 27 de ene de 2021 - 08:16
Claves para entender qué pasa en YPF: ¿puede entrar en default?

La fecha clave para evitar un default de YPF es el 23 de marzo, cuando la petrolera enfrenta un vencimiento por el equivalente a 431 millones de dólares por un bono en poder de grandes fondos de inversión norteamericanos. ¿Puede entrar realmente en cesación de pagos? Todo es posible en la Argentina, pero en el mercado aguardan que se repita la batalla entre Guzmán y los acreedores por la deuda nacional, que culminara con el Ministerio de Economía aceptando el 54% de paridad que reclamaban los grandes fondos norteamericanos. Y los primeros pasos de esta reestructuración de la deuda lo confirman.

Normalmente en la plaza financiera, cuando un país o una empresa efectúa una oferta de reestructuración de sus pasivos, antes de lanzarla o presentarla tantea a los inversores de manera tal de que saber de antemano el porcentaje de adhesión posible. Sería equivalente al medir con el pie la temperatura de la pileta antes de arrojarse a ella. Y si uno se arroja, asegurarse y saber de que va a encontrar agua. Hasta el momento, YPF -y como hiciera Guzmán con la deuda nacional- lanza ofertas casi sin diálogo con los acreedores y vienen inmediatamente rechazadas.

Ahora, el directorio de YPF aprobó ciertas modificaciones para hacer más atractiva la propuesta. Se extendió el vencimiento final de la oferta al 5 de febrero y se decidió reforzar la estructura de garantías del bono 2026 por medio del ofrecimiento de una prenda en primer grado sobre acciones de su subsidiaria YPF Luz.

Además, se incorporó el pago de cupones en los tres nuevos bonos a tasas del 4% para el 2026, 2,5% para el 2029 y 1,5% para el 2033 y se incrementó la tasa de interés de los nuevos bonos 2026 y 2029 del 8,5% al 9%, aplicables desde enero de 2023. También se acortó la vida promedio al modificarse las estructuras de amortización de los nuevos bonos 2026 y 2029 para acortar la vida promedio.

¿Alcanzarán estos cambios? El problema para el equipo económico es que el tiempo juega en contra. Mientras más nos acerquemos al 23 de marzo, mayor será la presión para cerrar un acuerdo y evitar un default. Los acreedores seguramente van a estirar sus respuestas para dejar que los días corran. Es de manual. A mayor presión, mayores concesiones usualmente se hacen sobre la mesa de negociaciones.

Lo mismo pasó con la reestructuración de la deuda nacional, proceso que se transformó en una sucesión de ofertas de Guzmán, rechazadas por los acreedores hasta que finalmente cedió y se logró el entendimiento. La provincia de Buenos Aires aún no logró cerrar un acuerdo con bonistas pese a su sucesión de ofertas, sin diálogo entre funcionarios y fondos del exterior.

Pero hay un dato esencial que permite asegurar que el gobierno argentino terminará cediendo y cerrará el acuerdo con los bonistas: es mucho más sencillo para acreedores embargar activos de YPF que, si el deudor fuera la Argentina, embargar activos del país. YPF sería blanco fácil de embargos por sus exportaciones y por sus activos existentes en el planeta. Y esto lo saben las dos partes. Enviar al default a YPF tiene serias consecuencias legales más allá de los obvios efectos en la economía. Por ello, las apuestas a un acuerdo antes del 23 de marzo y que el Gobierno reaccione en algún momento.