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Conflicto portuario: el Gobierno llegó a un acuerdo con los prácticos y acordó una baja del 20%

El acuerdo contempla el restablecimiento inmediato de las tareas de asistencia a la navegación de buques y la conformación de una mesa de trabajo para revisar los puntos de la normativa de desregulación. Más de 185 buques detenidos retomarán la actividad.

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El Gobierno acordó con los representantes del sector de practicaje una reducción del 20% en las tarifas y el regreso de las tareas de asistencia a la navegación. (Foto: archivo).

El Gobierno acordó con los representantes del sector de practicaje una reducción del 20% en las tarifas y el regreso de las tareas de asistencia a la navegación. (Foto: archivo).

El Gobierno Nacional informó que alcanzó un acuerdo con los representantes del sector de practicaje que contempla una reducción del 20% en las tarifas y el restablecimiento de las tareas de asistencia a la navegación de buques.

En un comunicado difundido por la Casa Rosada se informó que el Ejecutivo resolvió “suspender la aplicación del decreto de desregulación del servicio de practicaje” y conformar una mesa de trabajo para analizar los distintos aspectos vinculados a la actividad.

Según el texto, la instancia de diálogo será coordinada por el Gobierno Nacional, con participación de las áreas de Seguridad, Defensa y otros organismos competentes, y tendrá como objetivo avanzar en la revisión de los puntos contemplados en la normativa de desregulación.

A partir del acuerdo, los representantes del sector "retomarán las tareas de manera inmediata, mientras continúan las conversaciones en el marco de la mesa de trabajo hasta alcanzar un acuerdo definitivo sobre los distintos puntos abordados", señaló el Gobierno.

El origen del conflicto

La disputa había comenzado el sábado 1° de agosto, luego de la publicación del Decreto 690/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

La norma modificó el régimen de practicaje y pilotaje vigente desde 1991. Entre otros puntos, creó un registro abierto de profesionales bajo la órbita de la Prefectura Naval Argentina (PNA), habilitó a los usuarios a elegir libremente a los prestadores y eliminó barreras de ingreso para nuevos operadores.

El conflicto por el practicaje paralizó la actividad de decenas de buques y generó alertas por el abastecimiento de combustibles en distintos puntos del país. (Foto: archivo).

El conflicto por el practicaje paralizó la actividad de decenas de buques y generó alertas por el abastecimiento de combustibles en distintos puntos del país. (Foto: archivo).

Además, asignó a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) la facultad de establecer tarifas máximas y estableció la obligación de publicar los precios para fomentar la competencia.

Más de 185 barcos quedaron a la espera en el Gran Rosario

El impacto del conflicto se hizo sentir especialmente en el polo exportador del Gran Rosario. Solo este martes, más de 50 barcos se sumaron a los 140 que ya aguardaban el servicio de practicaje desde el lunes.

“Si la situación no se resuelve durante la jornada, podrían sumarse otros 30”, había advertido Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC).

El dirigente comparó el sobrecosto generado por la demora con “un taxi” que seguía corriendo sin moverse y alertó además sobre el impacto que el conflicto podía tener en la imagen de la Argentina como proveedor global.

Según Idígoras, el país podía quedar catalogado como un mercado inseguro para el cumplimiento de contratos de exportación, una situación que podía favorecer a competidores directos como Brasil. Por ese motivo, había reclamado la convocatoria a una mesa de trabajo para aplicar la normativa sin interrumpir la actividad.

El riesgo de desabastecimiento de combustibles

La medida de fuerza también afectó al sector energético. La Cámara Argentina de Energía (CADE) informó que las operaciones de sus empresas asociadas quedaron interrumpidas en muelles de Campana, Dock Sud, Arroyo Seco, Bahía Blanca, San Lorenzo, Santa Cruz y Caleta Córdova.

Desde esos puntos se distribuyen nafta, gasoil, fuel oil y crudo hacia las refinerías del país. Entre las operaciones suspendidas estuvo la del buque White Marlin, que debía participar de tareas vinculadas al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el oleoducto que conectará la cuenca neuquina con la costa de Río Negro.

Uno de los principales puntos de preocupación era el flujo de combustible desde las refinerías de Campana, Dock Sud, La Plata y Bahía Blanca hacia Comodoro Rivadavia, desde donde se abastece a buena parte de la Patagonia sur.

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