Cuál es la proyección de inflación para todo 2026
En ese marco, el REM proyectó una inflación anual del 29,8% para 2026.
La estimación muestra que, pese al 2,1% de julio, los analistas consultados por el Banco Central mantienen la expectativa de que continúe el proceso de desaceleración de los precios. El escenario contempla, de todos modos, posibles movimientos puntuales durante los próximos meses.
La evolución de la inflación núcleo también aparece entre los factores a seguir. En este segmento, las estimaciones privadas anticipan una baja más gradual y con cierta irregularidad.
Qué proyectan las consultoras privadas
Las previsiones de las consultoras se encuentran, en términos generales, alineadas con el escenario planteado por el REM.
Libertad y Progreso estimó una inflación del 1,8% para agosto a partir de su nowcast y anticipó que las variaciones mensuales se mantendrán por debajo del 2% durante el resto del año. Para 2026, proyectó una inflación cercana al 30%.
La entidad consideró que el 2,1% de julio estuvo relacionado con factores estacionales y transitorios. Desde esa perspectiva, el último dato no implicaría un cambio en la tendencia descendente que venían mostrando los precios.
EcoAnalytics también prevé un cierre de 2026 cercano al 30%. La consultora informó que la inflación núcleo de julio fue del 1,8% y sostuvo que continuará una trayectoria descendente, aunque con una velocidad menor y posibles oscilaciones en algunos meses.
En tanto, Eco Go ubicó su estimación para agosto por debajo del 2%, sin precisar un porcentaje.
El REM contempla un leve repunte de la inflación en diciembre. (Foto: archivo)
Qué puede pasar después del dato de julio
El principal punto de coincidencia entre el REM y las consultoras privadas está en la expectativa de una inflación mensual inferior al 2% durante los próximos meses.
El 1,8% proyectado para agosto por el relevamiento del Banco Central funciona como referencia para el escenario de corto plazo. A partir de allí, el REM contempla una inflación estable en septiembre y una desaceleración gradual hasta noviembre, antes de un leve repunte en diciembre.
Las consultoras, por su parte, también consideran que el proceso de desinflación continuará, aunque remarcan que la evolución no será necesariamente uniforme. La inflación núcleo aparece como uno de los indicadores que podría mostrar una reducción más lenta.
Así, las principales proyecciones ubican la inflación de agosto alrededor del 1,8% y mantienen para el cierre de 2026 una estimación cercana al 30%. El escenario previsto contempla una continuidad de la desaceleración, pero también posibles movimientos puntuales asociados a factores estacionales y transitorios.