El riesgo país volvió a ubicarse en los 450 puntos básicos y alcanzó su nivel más alto en siete semanas, en una jornada marcada por la aversión al riesgo en los mercados internacionales y la baja de los activos argentinos.
El indicador elaborado por JP Morgan subió 1,8% y regresó a valores que no registraba desde mediados de junio. La caída de bonos y acciones argentinas se dio en una jornada marcada por la cautela global ante la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre las tasas de interés.
El riesgo país volvió a ubicarse en los 450 puntos básicos y alcanzó su nivel más alto en siete semanas, en una jornada marcada por la aversión al riesgo en los mercados internacionales y la baja de los activos argentinos.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó ocho unidades, equivalente a una suba de 1,8% respecto del cierre anterior, y regresó a niveles que no registraba desde mediados de junio.
La escalada del riesgo país estuvo acompañada por caídas en los bonos soberanos en dólares y en las acciones argentinas, tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street.
En el mercado internacional, los títulos de deuda argentinos registraron retrocesos de hasta 0,4%. Entre las mayores bajas se ubicaron el Global 2046, con una caída de 0,4%; el Global 2030, con un descenso de 0,3%; y el Bonar 2041, que también cedió 0,3%.
La renta variable local replicó el clima negativo externo. El índice S&P Merval cayó cerca de 2% y se ubicó en 3.243.001,99 puntos.
Entre las acciones líderes que más retrocedieron se destacaron Banco BBVA, Grupo Supervielle y Transportadora de Gas del Sur, con pérdidas de entre 2,8% y 3%.
En Wall Street, los ADR de compañías argentinas también operaron en terreno negativo. Las mayores bajas correspondieron a BBVA, Banco Supervielle, Banco Galicia y Banco Macro, con descensos cercanos al 4%.
La jornada estuvo atravesada por un clima de cautela en los mercados globales. Los inversores siguieron de cerca la evolución de las acciones tecnológicas en Estados Unidos y aguardaron la decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés.
En ese contexto, el índice Nasdaq registraba una caída de 1,2%, reflejando el pesimismo que predominó en Wall Street.
A la incertidumbre por la política monetaria estadounidense se sumaron las preocupaciones geopolíticas vinculadas a Medio Oriente, factores que impulsaron una mayor búsqueda de activos considerados seguros y afectaron a los mercados emergentes.
En el mercado cambiario, el dólar oficial se mantuvo sin cambios y cerró a $1.520 para la venta en las pantallas del Banco Nación.
En paralelo, el Índice de Confianza en el Gobierno registró una baja de 6,5% durante julio y acumuló una caída de 21% en comparación con el mismo período del año pasado.