La Reserva Federal (FED) de Estados Unidos decidió hoy subir 75 puntos básicos la tasa de interés que regula el costo del dinero, ubicándola de esta forma en un rango de entre 3,75% y 4%. Una decisión que puede perjudicar a la economía Argentina.
La Reserva Federal (FED) de Estados Unidos decidió hoy subir 75 puntos básicos la tasa de interés que regula el costo del dinero, ubicándola de esta forma en un rango de entre 3,75% y 4%. Una decisión que puede perjudicar a la economía Argentina.
Es la cuarta suba consecutiva de 75 puntos básicos en la tasa de interés, y desde marzo pasado hasta la fecha el incremento total es de 375 puntos. Se trata así del mayor precio del dinero registrado desde enero de 2008, justo antes de la crisis por la que quebraron Lehman Brothers y Beat Sterns.
"La inflación sigue siendo elevada, reflejando desequilibrios de oferta y demanda relacionados con la pandemia, con mayores precios energéticos y de los alimentos y amplias presiones de precios", justificó la autoridad monetaria estadounidense dirigida por Jerome Powell.
De esta manera, la Reserva Federal continuó con su política agresiva de incremento del tipo de interés con el objetivo principal de bajar la inflación en el país del Norte.
La suba de hoy fue la sexta consecutiva, un rally comenzado en marzo último cuando la FED decretó un avance de 25 puntos. Luego, en mayo escaló hasta los 50 puntos, para luego decidir incrementos de 75 puntos básicos en junio, julio y septiembre.
Al momento de enumerar los problemas, señalaron a la guerra de Rusia en Ucrania como un factor determinante en el incremento de la inflación, consignó un cable de DPA. La inflación en la primera potencia mundial fue en septiembre del 8,2% interanual, por debajo del 8,3% de agosto pero una décima más que el 8,1% esperado por el mercado.
En ese marco, la autoridad monetaria estadounidense ha vuelto a pronosticar hoy que será "apropiado" en un futuro nuevas subidas de los tipos de interés en próximas reuniones.
El endurecimiento de las tasas constituye una mala noticia para la Argentina: cuánto más se valore el dólar, menos se apreciará la moneda local y los inversores abandonarán los instrumentos en pesos. La moderación de la tasa puede significar un alivio en el futuro aunque el aumento del rendimiento de los bonos del Tesoro, no.
Ocurre que cuando estos papeles suben, los inversores buscan un "salto de cobertura", lo que en la jerga se llama fly to quality. Es decir, los tenedores desarman posiciones de activos de riesgo y migran hacia los títulos más "seguros", los más fortalecidos. En este caso, los bonos del Tesoro de EE.UU.
En consecuencia, cae la tasa y si bien parece que es una situación positiva para el resto del mundo, en realidad es todo lo contrario, ya que los títulos del Tesoro del país norteamericano son activos de riesgo, por lo tanto una mayor demanda de los mismos significa un contexto de mayor volatilidad financiera. Algo que nunca es bueno para los mercados emergentes como la Argentina.