La demanda se mantuvo elevada en los meses siguientes. En mayo se registraron compras por USD 2.283 millones, en junio por USD 2.468 millones y en julio el monto trepó a USD 3.473 millones. En agosto bajó a USD 2.448 millones, mientras que en septiembre se alcanzó el pico del período con USD 5.130 millones, en un contexto de dolarización impulsado por la cercanía de las elecciones legislativas y la incertidumbre política.
En octubre, mes de los comicios de medio término, el volumen siguió en niveles altos aunque con una leve baja, hasta USD 4.731 millones. En noviembre se produjo una caída más marcada, con compras por USD 1.597 millones y poco más de 1,1 millones de personas operando.
En diciembre, la demanda volvió a repuntar, con alrededor de 1,5 millones de individuos que compraron USD 2.186 millones. En enero de 2026, 1,6 millones de personas adquirieron USD 2.613 millones, mientras que en febrero 1,5 millones compraron USD 2.368 millones. Desde la reapertura del mercado, el total acumulado de compras en el circuito formal asciende a USD 33.736 millones.
En el mismo período, los argentinos vendieron divisas por USD 4.834 millones, lo que deja un saldo neto comprador de USD 28.902 millones. Si se suman las operaciones registradas como “transferencia de divisas sin fines específicos” del sector privado no financiero, el acumulado desde la flexibilización alcanza los USD 39.513 millones.
Balance cambiario de marzo
Durante marzo, el Banco Central compró USD 1.671 millones en el mercado de cambios. En paralelo, los clientes vendieron USD 1.130 millones y las entidades financieras USD 487 millones. Además, la autoridad monetaria efectuó pagos netos por USD 54 millones a través del Sistema de Pagos de Moneda Local.
El sector privado no financiero se posicionó como vendedor neto de divisas, con un aporte de USD 1.074 millones. Dentro de este grupo, el complejo de oleaginosas y cereales lideró con ventas netas por USD 2.166 millones, seguido por el resto del sector real, que registró ventas por USD 1.222 millones.
En contraposición, las personas físicas tuvieron compras netas por USD 2.470 millones. De ese total, USD 1.300 millones se destinaron a gastos corrientes, USD 600 millones al ahorro en cuentas locales y USD 100 millones a la formación de activos externos.
El balance cambiario del mes cerró con un déficit de USD 88 millones en la cuenta corriente. Este resultado respondió a egresos netos en ingreso primario por USD 1.321 millones y en servicios por USD 522 millones, parcialmente compensados por ingresos netos en bienes por USD 1.737 millones y en ingreso secundario por USD 17 millones.
Por su parte, la cuenta financiera también registró un saldo negativo de USD 2.255 millones. Este resultado se explicó por los déficits del sector financiero por USD 1.742 millones, del Gobierno nacional y el propio Banco Central por USD 1.044 millones, y otros movimientos netos por USD 113 millones, compensados en parte por ingresos netos del sector privado no financiero por USD 643 millones.