El resultado también tendrá impacto sobre la prestación por desempleo, cuyo cálculo está vinculado al salario mínimo.
Para la CGT la propuesta empresarial hizo fracasar la reunión
Los representantes gremiales llegaron con el pedido de unos 993.000 pesos mensuales. Pero del otro lado, se encontraron con una propuesta que solo llevaba a $468.000 pesos en abril del 27 en aumentos del 1,8% para septiembre y luego del 1,7% mensual hasta esa fecha.
Entonces, la reunión del Consejo del Salario terminó nuevamente sin acuerdo después de que la propuesta empresarial que quedó muy lejos de las pretensiones de las centrales sindicales.
Esa iniciativa generó un fuerte rechazo entre los representantes de los trabajadores. La CGT y las dos CTA habían llegado al encuentro con un planteo unificado y reclamaron que el salario mínimo trepe a $939.000 ya en septiembre. Luego, propusieron que el monto continúe actualizándose de acuerdo con las expectativas de inflación del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, para alcanzar los $987.595 en diciembre de este año.
La distancia entre ambas posiciones hizo imposible cualquier acuerdo. Después de un cuarto intermedio, los representantes de las tres centrales sindicales abandonaron la reunión plenaria y el encuentro quedó sin quórum.
Al fracasar la reunión del Consejo del Salario Mínimo, el Gobierno puede decidir la actualización de la cifra por decreto. (Foto: Gentileza Pescare)
El salario mínimo perdió más de 40% de poder de compra
El fracaso de la negociación vuelve a dejar al Gobierno frente a la posibilidad de definir el nuevo salario mínimo mediante un decreto. Desde el comienzo de la gestión de Javier Milei, el Consejo del Salario no logró alcanzar un acuerdo y el monto terminó siendo establecido por decisión oficial.
El dato que preocupa a los sindicatos es la evolución del poder adquisitivo. Según las estimaciones citadas por la organización sindical, el Salario Mínimo, Vital y Móvil acumuló una caída real del 40,8% desde el inicio del gobierno de Milei.
Por eso, los gremialista repitieron un concepto al retirarse del encuentro: reclaman que el Consejo del Salario vuelva a funcionar con regularidad, de manera presencial y con sus distintas comisiones.
Uno de los puntos centrales del reclamo es que el organismo debería establecer una canasta de referencia para determinar cuál debería ser el ingreso mínimo necesario para un trabajador, algo que, según los gremios, nunca llegó a implementarse.
Mientras tanto, el Gobierno deberá definir cómo continúa la discusión. Por el momento, todo indica que el nuevo piso salarial quedará nuevamente en manos del Poder Ejecutivo.