Medidas para frenar las subas

Peligro, inflación: desde alimentos a celulares, el Gobierno busca controlar la escalada de precios

Una nueva canasta básica que se congelaría hasta pasadas las elecciones. El salto del "blue" que intranquiliza. Las negociaciones con las telcos.
por Diego Landi | 24 de abril de 2021 - 20:09
El sentimiento y la cara de asombro

El sentimiento y la cara de asombro, desasosiego e impotencia de los consumidores frente a las góndolas por los aumentos de precios. (Foto: Gabriel Lichtenstein)

Sería más descriptivo y empático si cada nota sobre la economía actual de la Argentina empezara, en lugar de números y porcentajes, con una descripción del sentimiento y de la cara de asombro, desasosiego e impotencia de los consumidores. La escena se repite en góndolas de hipermercados, autoservicios chinos o almacenes de la periferia. Y no se advierte que cese en el corto plazo.

Si hay temas que tocan hoy en el corazón de lo cotidiano de “la gente” –ese colectivo que todo creemos conocer e integrar- es, por un lado, el tema de las clases presenciales, la esperanza por llegar a darse la vacuna y el espanto por como corroe el bolsillo la inflación. El Gobierno lo sabe. Y demuestra con quien hable que está preocupado. Puede que no alcance, más allá de la intención.

Esta semana que pasó salió el índice de precios mayoristas. Fue de 3,9%, y si se ve el interanual marca un aumento de esos precios de un 52%. Los números se alejan mucho del 29% pensado por Martín Guzmán, ministro de Economía, en su hoja de ruta –el presupuesto- para la inflación en el año. El 4,8% del Índice de precios al Consumidor (IPC) ya había descolocado los funcionarios.

https://twitter.com/INDECArgentina/status/1385308275881746433

El jueves salió otro índice que suma alarma. Una familia tipo –la que toma de patrón el INDEC- compuesta por un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años necesitó en marzo $60.874 para no ser pobre. Y $25.685 para no ser indigente.

Durante marzo de 2021, la variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA) con respecto a febrero de 2021 fue de 4,5%, mientras que la variación de la canasta básica total (CBT) fue de 5,0%. Las variaciones interanuales de la CBA y la CBT resultaron del 48,0% y 45,0%, respectivamente. Hay que recordar siempre la impactante última medición del instituto de estadísticas sobre la pobreza: 42% en el segundo semestre del año pasado. La padecen más de 19 millones de personas.

50 vs. 30

¿En este escenario qué hace el Gobierno? Busca frenarla con lo que puede. Apelando a viejas recetas de control, que los empresarios resisten, y de las cuales se quejan en voz baja y alta. En simultáneo, el salario real mantiene una caída del 23% respecto de 2018.

“La inflación apunta a 50% y el salario está en la zona del 30%”, le dice a A24.com Marina Dal Poggetto, directora ejecutiva del Estudio EcoGo.

“Cuando el Gobierno dice que la inflación es un concepto de puja distributiva, la verdad que hoy por hoy la puja distributiva se está conteniendo”, añade la economista.

En su consultora pronostican que la inflación de abril cerraría entre el 3,5% y el 4%, pero “más cerca del 4 que del 3”. Es un pequeño descenso respecto de marzo, pero se mantiene alta. Específicamente, describe Dal Poggetto, la inflación en alimentos se mantiene elevada.

Dal Poggetto HOR
“La inflación apunta a 50% y el salario está en la zona del 30%”, le dijo a A24.com la economista y directora ejecutiva del Estudio EcoGo Marina Dal Poggetto.

“La inflación apunta a 50% y el salario está en la zona del 30%”, le dijo a A24.com la economista y directora ejecutiva del Estudio EcoGo Marina Dal Poggetto.

Estiman, según las mediciones que hacen por estos días, que ronda el 4,6%, con un aumento importante del 3,1% en la primera semana del mes. En ese contexto, advierte, no obstante, que el INDEC mostrará una “desaceleración en abril”.

El Gobierno dice que los salarios le van a ganar a la inflación, pero por ahora no pasa. Es muy probable que en la segunda mitad del año tengas presiones para recomponer salarios”, suma.

En este marco, la tasa de interés frente a la aceleración de la inflación empieza a quedar corta. Y los equilibrios de la brecha cambiaria estarán determinados por el impacto de las restricciones por el coronavirus en la economía, lo que pase con el acuerdo con el FMI y el resultado de la política de control que implementa el Gobierno pisando los precios. Eso podría alterar el cuadro cambiario. De hecho, lo empezó a hacer.

El movimiento del “blue”

A propósito del dólar, esta semana el “blue” dejó de ser el dólar más barato y pegó un salto de 9 pesos al cerrar el viernes en $152. Algunos analistas consideran que el cierre de actividades generó el retorno de ayudas estatales no previstas y a las cuales, en su momento, Guzmán le había puesto el punto final.

Este nuevo panorama avizora más emisión. Eso deriva –prevén- en más presión sobre la inflación y menos ingresos por recaudación impositiva. El “veranito” de pax cambiaria, luego de la cosecha gruesa (con una soja a U$S 560 la tonelada) y más cerca de la tensión electoral, se irá desvaneciendo, advierten especialistas.

Los controles del Gobierno

Mientras tanto, el Gobierno avanza en un par de frentes en su lucha para frenar los precios. Se trabaja desde la cartera de Matías Kulfas en la creación de una nueva canasta básica, que Comercio Interior –a cargo de Paula Español- comenzó a negociar con las grandes empresas de consumo masivo. Buscan mantener congelados por 180 días los productos consensuados. Siguen las tratativas.

Pero hubo más. Se mantuvo una reunión con empresarios de las principales cadenas de supermercados para hablar de la inflación y pedirles que no admitan listas nuevas de precios con aumentos que manden las empresas alimenticias, que vienen pugnando con el Gobierno frente a frente y mediante comunicados.

Un ejecutivo de una de esas empresas reconoció ante A24.com lo molesto y “poco práctico” que resulta el Sistema Informativo para la Implementación de Políticas de Reactivación Económica (Sipre), a través del cual el Gobierno se mantiene al día respecto de precios, stocks y producción de más de 1000 empresas. A pesar de las palabras conciliadoras en público, en el sector demuestran malestar por la excesiva vigilancia y el impacto de la inflación en los costos de producción.

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Paula Español, secretaria de Comercio Interior. Negocia con grandes empresas una canasta básica para mantener congelada por 180 días.

Paula Español, secretaria de Comercio Interior. Negocia con grandes empresas una canasta básica para mantener congelada por 180 días.

También el gobierno puso el ojo con el sector de electrodomésticos y electrónica de consumo masivo. El ministerio de Kulfas firmó un acuerdo con la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) para mantener hasta el 31 de octubre los precios de venta vigentes al 1 de abril en televisores, teléfonos celulares, microondas y acondicionadores de aire.

Dicen que buscan “recomponer el salario real” y que el acuerdo podrá ser prorrogado por acuerdo de las partes más allá de noviembre, contempla también la posibilidad de reincorporar en el programa Ahora 12 los teléfonos celulares cuyo precio de venta al público no sobrepase los $50 mil, en la medida que las circunstancias lo permitan. Desde junio harán revisiones según la variación del dólar.

WhatsApp para todos y todas

El pedido del Gobierno por el plan WhatsApp para todos y todas generó malestar en las telcos. Se trata de un plan de trabajo que establece un plazo de 30 días para llegar a 3 millones de usuarios que accedan a la Prestación Básica Universal de conectividad. Hubo reunión y a pesar de los saludos cordiales, quedó en el aire un poco de tensión contenida.

“Todo cae mal”, le dijo a A24.com una fuente que conoce de cerca las negociaciones entre las compañía de telecomunicaciones y la administración de los Fernández. El punto de inicio de ese sentimiento lo plantan en la decisión del DNU 690, que marcó un hito y quiebre. La telefonía celular, Internet y televisión por cable se transformaron servicios públicos esenciales.

La que marcó una presencia inesperada en esa reunión fue la presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz. Algunos en el sector percibieron que su presencia creció y se hace más fuerte y hasta opaca al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

"Hay un Gobierno que defiende el bolsillo de aquellos que no pueden esperar más y que no pueden pagar un acceso a la conectividad que es de mala calidad y tiene un valor desmedido", dijo en Radio Nacional Tolosa Paz tras el encuentro.

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Reunión entre el Gobierno y empresas de telecomunicaciones para garantizar la Prestación Básica Universal de conectividad y alcanzar a 3 millones de personas. (Foto: Enacom)

Reunión entre el Gobierno y empresas de telecomunicaciones para garantizar la Prestación Básica Universal de conectividad y alcanzar a 3 millones de personas. (Foto: Enacom)

El compromiso de la PBU permite ofrecer planes de $ 350 mensuales, que se desglosan en $ 150 de Whatsapp ilimitado y $ 200 por 1 giga de datos. Existe, todas las telcos lo tienen en su oferta, pero no lo difunden con gran ímpetu comercial.

Lo que trasciende es que no cae bien “ninguna medida”. “No tanto por una cuestión ideológica sino más bien por lo inconsulto y la poca visión de la industria y sus requerimientos ”, le dijo a A24.com la misma fuente.

Entre las grandes telcos como Claro, Telefónica, Telecom, Direct TV, entre otras, mantienen el diálogo y tienen 30 días para alcanzar el objetivo de cumplir y llegar a 3 millones de la prestación básica.

El Grupo Clarín, controlante de Telecom, deja ver su descontento cada vez que puede con el decreto presidencial que la convirtió en esencial. Sin embargo, se mantienen conversaciones y canales abiertos con el Gobierno, según pudo saber este medio. Pablo Casey, sobrino de Héctor Magnetto y directivo del grupo multimediático, tiene conversaciones con Máximo Kirchner, presidente del bloque de Frente de Todos en la Cámara de Diputados. De nexo hace Eduardo “Wado” De Pedro, ministro del Interior, y de diálogo con todas las fuerzas políticas y algunos empresarios.

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