Finanzas digitales

Quién es "El Gordo Circuito", el influencer que espera competir con las grandes fintech de la región

El personaje que creó para hablar de su empresa lo reconvirtió en una figura de las redes sociales en Latinoamérica. Ahora, va detrás de otro desafío. Cuál es su proyecto de banca digital y cómo competirá con empresas como Ualá.
Carlos Toppazzini
por Carlos Toppazzini |
Gordo Circuito: para Fedor

Gordo Circuito: para Fedor, en menos de cinco años, la banca tradicional como se la conoce va a desaparecer.

Si alguna vez recurriste a las redes para buscar “ayuda sobre tecnología” o pedir consejo antes de comprar un teléfono celular, seguro lo conocés. Su presencia en internet no hizo más que crecer en el último tiempo, especialmente impulsada por el boom en el consumo de dispositivos “techies” durante la pandemia. Hablamos de “El Gordo Circuito” o, mejor dicho, de la persona detrás del emoji.

Abogado, 42 años, venezolano y radicado en Miami, Fedor Saldivia se volvió un suceso en la región desde 2019 gracias a Instagram y Youtube. En ambas plataformas, junto con Facebook y TikTok, ayuda a más de medio millón de seguidores “a entender la tecnología, las redes sociales y el oscuro mundo del Internet”, como describe en su propia bio.

Sin embargo, el éxito como influencer apenas sirvió de incentivo para concretar un proyecto que venía masticando hacía tiempo, quizás de los más ambiciosos. De hecho, se encuentra en la última etapa para el lanzamiento de Neo Moon, lo que define como “un banco digital en dólares para todos los latinoamericanos, sin importar su residencia ni su nacionalidad”, y con el cual espera competir pronto con otras grandes fintech como Ualá, por ejemplo, en nuestro país. De su historia y de este nuevo desafío, Fedor habló en exclusiva para A24.com.

“Aunque soy abogado de profesión, me dediqué a la banca desde 2005, especialmente a la parte de desarrollo de tecnología para mejorar los procesos. Pero cuando Chávez (el fallecido expresidente de Venezuela, Hugo) empezó a atacar directamente a la banca, todo se vino abajo. Seguí brindando soporte tecnológico a instituciones financieras que necesitaban ayuda hasta que en 2016 fundé FinHack, la empresa de tecnología para este proyecto que hoy en día es Neo Moon”, explica.

Para ese momento, Fedor ya no estaba en Caracas sino en Miami, y cuando sobrevino otra crisis en Venezuela, tanto las instituciones financieras pequeñas como los grandes bancos, empezaron a pedirle formalmente que les prestara sus servicios porque ya no podían pagar en dólares a IBM o a Cisco, sino que necesitaban operar en bolívares. Entonces, recuerda, “tuve la posibilidad de prestar servicio al mundo financiero aun cuando mi objetivo era la banca digital”.

- ¿Cómo aparece “El Gordo Circuito” en tu vida?

-Cuando FinHack empezó a crecer muchísimo en Venezuela, como prestador de servicios a la banca, en 2017 y 2018, para hacer lobby, intentando entrar en el mercado estadounidense o fuera de Venezuela, decidí hacer un canal de YouTube para entrevistar a gerentes de potenciales o actuales clientes, porque a todo el mundo le gusta figurar. Pero, cada episodio me costaba unos 15.000 dólares, lo cual no tenía ningún sentido. Por eso, busqué una productora para probar en Instagram a ver qué tal iba. Les conté sobre mí, cómo era mi vida, que las amigas de mi esposa me venían a preguntar sobre tecnología y que soy algo gruñón (se ríe al reconocerlo).

En ese entonces, un amigo me llamaba “cortocircuito” y esta productora oyó por error “Gordo Circuito”. Fue toda una cadena de casualidades. Y cuando empezó a crecer el personaje en países de la región, como Argentina, con hombres y no con mujeres, todo fue completamente diferente de lo que pensábamos. En definitiva, se fue por otro camino y no sirvió para promover la empresa de tecnología, que era lo que yo quería. Aunque, nació el influencer.

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Un proyecto para irrumpir entre las fintech: qué desarrolla el Gordo Circuito

-Mientras tanto, ¿seguías desarrollando el proyecto de banca digital?

-La banca digital ya estaba hecha. Tuve varios intentos de lanzarla. Puntualmente, primero en Panamá y luego en España, que es la que estuvo más cerca. Siempre el problema fue la regulación. Siento que hay un gran control de los Estados que protegen a la banca tradicional y no dejan que nadie compita. El mundo de las criptomonedas está haciendo que eso cambie. Estamos cerca de entrar en una real competencia, aunque por ahora seguimos en manos de dos grandes cosas: la tradicionalidad, que para mí está a punto de morir, y lo hipertecnológico, al que aún las personas no se atreven a entrar.

Por lo tanto, mi intención es conectar el mundo digital con la tradicionalidad. De hecho, el proyecto ya está operativo, pero prefiero esperar a lanzarlo hasta que logremos todas las piezas necesarias para que pueda ser el boom que estoy seguro que será, juntando la credibilidad, la influencia y lo disruptivo de la tecnología.

-¿Cómo definirías a Neo Moon?

-Es un banco digital en dólares para todos los latinoamericanos, sin importar su residencia ni su nacionalidad. Lo que estoy buscando es darles una verdadera libertad financiera a todos en América latina, para que puedan hacer sus transacciones del día a día: pagarle al vecino, al peluquero, comprar en Amazon, enviarle dinero a un familiar en otro país. Definitivamente, creo en la regulación, pero la idea es que la gente tenga la libertad de hacer lo que se hace en los países del primer mundo. Es decir, lo están teniendo en la Argentina con Ualá pero en pesos. También en Colombia, en pesos colombianos, pero no hay una verdadera libertad, que no sea en pesos y que no tengas el cepo local regulatorio.

-¿Y en qué tecnología se basa?

-Tengo una alianza con Algorand, que es una plataforma similar a la de Ethereum. Esto nos permite usar stablecoins, como USDC o USDT. Estamos yendo de la mano y creo que eso le va a dar mayor robustez al proyecto. La idea es que ese dólar o ese peso que se tiene en la mano se pueda depositar dentro de Neo Moon, convirtiéndolo en una moneda estable, ya sea porque uses Ripio o Binance.

-Como hombre que viene del mundo financiero, ¿qué pensás que van a hacer los bancos frente al avance de las fintech?

-Creo que, en menos de cinco años, la banca tradicional como la conocemos va a desaparecer. Todos los sectores de la sociedad se reinventaron menos las finanzas: el retail, el transporte, la educación a raíz de la pandemia, las ventas. Pero la banca no cambió, sólo se disfrazó con algunas fintech, producto de la protección del Estado que no dejó que nadie entre a competir. Creo que en dos años vamos a empezar a ver una verdadera libertad tecnológica financiera. Vamos a ver grandes soluciones de billeteras, medios de pago y envío. Para los usuarios, va a ser un abrir de ojos.

-Finalmente, ¿qué va a pasar con el influencer a partir de que se materialice este otro proyecto?

-La verdad es que me ha ayudado muchísimo a aprender e interactuar. Definitivamente, tengo una vocación de educación y de ayuda que disfruto. Y, en cierta manera, veo a Neo Moon como una ayuda a la sociedad. Es entender que América latina no tiene las mismas oportunidades y querérselas ofrecer.

Creo que El Gordo Circuito va a continuar mientras se pueda y, si no, seguirá en conversaciones, que es lo que estoy haciendo en TikTok. Pero va a jugar un rol importantísimo en Neo Moon. De hecho, estoy en conversaciones con varios inversionistas que han mostrado interés. Les gusta mi experiencia y lo que tengo desarrollado. Al final te dicen: “la tecnología y el equipo se compra con dinero, pero la comunidad que has construido y la credibilidad que te has ganado no”. Ellos ven en esto el secreto. Evidentemente, El Gordo Circuito quizás se reinvente, pero va a seguir ahí.

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