Otro de los temas que defendió fue salir de los convenios nacionales por empresa y área de trabajo. Para el funcionario, habría que ir a un modelo como el que aplica Alemania. Allí, los convenios colectivos no son únicos sino que se establecen por las diferentes zonas del país, de acuerdo a necesidades propias. Aventuró que, con ese sistema, en el norte argentino, el empleo podría aumentar un 16%.
Lineamientos para la reforma laboral que busca el Gobierno nacional
La exposición de Sturzenegger en el último día fue mucho más larga que la de su colega Caputo. Sin embargo, por desarrollar otros temas, solo pudo, en el final de su mensaje, delinear algunos puntos de la reforma laboral para la "segunda etapa" del Gobierno.
El ministro de Desregulación planteo someramente algunos de los temas que debería contemplar esa reforma. Aunque tomó pocos minutos, no ahorró críticas a quienes plantearon cautelares para frenar los decretos iniciales del gobierno libertario, a gremios e incluso a los empresarios allí presentes por no haber hecho nada por el punto 3 (contrataciones y "ceses") desde que lo planteó el año anterior en ese mismo espacio.
- Alta carga impositiva: también les preguntó a los empresarios por qué se quejan de las "retenciones", por ejemplo, y no dicen nada del alto costo impositivo que tiene para ellos la estructura impositiva y cargas sociales que hace que por cada trabajador en blanco, se pague "otro" como tributos. Sturzenegger dijo que esa razón explica por qué no crece el empleo formal en la Argentina (olvidó mencionar las crisis encadenadas que vive el país en materia económica, que frenan el crecimiento desde hace más de 30 años).
- "Peajes internos" en las normas que regulan el trabajo: lo definió como "100% ilegales" en su opinión. Se refirió a una serie de cláusulas que se ponen en los convenios colectivos o discusiones paritarias, que se "agregan o cargan" entre privados (empresa y sindicatos) que son como "impuestos privados" que, incluso, quitan parte del salario de los trabajadores. Puso como ejemplo que en el rubro de los camioneros, estos "acuerdos obligatorios" hacen que el gremio se quede con más de 1 millón de pesos por año por cada trabajador del sector. Algo similar, ocurre con el gremio de los encargados, que dirige Víctor Santa María, agregó con una planilla reflejada en una pantalla que mostró al auditorio.
- Contrataciones y "estructura de Cese": esa fue una de las normas que ya en la campaña electoral de 2023 causó más revuelo. Ir a un nuevo sistema tanto para las contrataciones (que sea más flexible la toma de empleados) y en especial esa "estructura de cese", eufemismo para hablar de los despidos. En su momento, se puso como modelo lo que sucede en la construcción con los empleos que son temporarios - hasta realizar una obra - y que se va creando un fondo de donde se cobra como una forma de "indemnización".
En este punto, el ministro criticó a los empresarios. "No les voy a pedir que levanten la mano porque ya sé que no hicieron nada", les dijo. Se refirió a que el año pasado, en ese foro, los invitó a que, con la libertad que impulsaba el nuevo gobierno, pensaran instrumentos para este tema de contrataciones y cese del empleo. Recordó que debía ser con una modalidad "win-win", es decir, por consenso y que fuera beneficioso para empresarios y trabajadores. Pero pasó un año y no recibió ni una sola propuesta, dijo.
- Convenios colectivos: en este tema, volvió sobre una idea también de la campaña electoral anterior. Salir de convenios marcos únicos por rubro y a nivel nacional. Para ir a un sistema que permita adecuarse al tamaño de las empresas y a la región en donde estén.
Puso -como ejemplo- una comparación con el trabajo en dos países europeos. En Italia, con un sistema nacional como aquí, trabajadores del sur tienen menos empleo que los del norte por una estructura de costos. En Milán se pueden pagar mejores sueldos que en Bari, pero como todo lo decide un convenio nacional, se resiente el contrato de trabajadores en el sur de Italia.
En cambio, dijo, Alemania tiene un sistema por sus regiones, como si acá se hiciera por zonas o provincias. Entonces, los salarios están en base a las diferentes capacidades en cada lugar del país. Y dijo que si eso se aplicara en la Argentina, el trabajo en el norte del país, crecería un 16% en los puestos laborales.