Ahora bien, ¿qué mecanismos alternativos pueden surgir? Las operaciones restringidas por la CNV se basaban en la compra de un título público contra pesos y su simultánea venta contra dólares. Implicaba, en definitiva, en el balance final, hacerse de dólares con pesos. La disposición o traba de la CNV consiste en la obligación de mantener por 5 días los títulos adquiridos. Es lo que en la jerga financiera se llama el "parking". Para eludir la normativa, algunos operadores recomiendan el alquiler de bonos por 5 días para poder venderlos inmediatamente contra dólares y luego, pasado el "parking", devolverlos al locador.
Otra posibilidad es fijar un precio futuro, a 5 días, del bono. Se encarecería así el tipo de cambio del "contado con liqui" o "MEP" pero al menos podría seguir funcionando.
Los más sofisticados, aunque cada vez más frecuentes, recurren al bitcoin y criptomonedas en general para el acceso al dólar. El mecanismo es el mismo: con pesos se compran bitcoins e inmediatamente se vende los bitcoins contra dólares. El balance final es que se entregaron pesos y se reciben dólares. El tipo de cambio implícito en la operación ayer: 128 pesos. La "ley seca" aplicada al dólar, como sucediera con el alcohol, lo único que logra es ennegrecer operaciones.