Dolar, tasas y mercados

Trump ya tiene al nuevo presidente de la Reserva Federal: qué impacto puede provocar en la Argentina

El duelo entre el presidente de Estados Unidos y el titular de la FED llega a su fin. Tras las disputas con Jerome Powell, el mandatario estadounidense determinó a su reemplazante. Qué puede pasar con nuestro país.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Donald Trump ya tiene reemplazante para Powell en la Reserva Federal (Foto: A24.com).

Donald Trump ya tiene reemplazante para Powell en la Reserva Federal (Foto: A24.com).

"La tasa de interés de la FED es demasiado alta, inaceptablemente alta y debe bajar considerablemente". Seguramente haya sido una de las últimas embestidas públicas de Donald Trump sobre el titular de la Reserva Federal (la FED), Jerome Powell. Luego de meses de disputa pública por el valor de las tasas, y teniendo en cuenta que el mandato de Powell finaliza en breve, el presidente estadounidense nominó este viernes a Kevin Warsh como nuevo jefe de la FED. De larga experiencia en Wall Street, el nuevo funcionario asumirá en ese cargo a partir de mayo.

Powell llegó a conducir el Banco Central estadounidense de la mano de Joe Biden. Al asumir, Trump lo mantuvo en el cargo. De ideas conservadoras y ortodoxas, hizo todo lo posible para bajar fuerte la inflación (10% anual) y dejó la política de emisión para evitar quiebres masivos en la pandemia.

Acudió a lo elemental, de manual: subir las tasas a altos niveles (pasó del "0" al 4,5%) para atraer dólares y sacarlos del mercado. Provocó menor movimiento de la economía, pero su plan dio resultado. Estados Unidos cerró 2025 con una tasa anual del 2,5%. Muy cerca del 2 o menos que tenía ese país antes de la pandemia. Como los indicadores económicos se recuperan (sube el empleo y baja el desempleo, aumenta el comercio, los ingresos y las inversiones) Trump cree que deben bajar las tasas, para que los dólares se vuelquen a la inversión.

"Siempre creí que las buenas noticias para el gobierno y la economía son buenas noticias para los ciudadanos norteamericanos", le dijo Trump a los ministros en la primera reunión de gabinete del año. "Pero 'too late' Powell ("demasiado tarde"). Siempre ve el fantasma de la inflación y no recorta las tasas. Pero ya tengo la solución", expresó muy ilusionado.

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El sucesor de Robert Powell y las tasas de interés como "herramienta política"

Trump apunta directamente a Powell como el responsable de un crecimiento menos espectacular de la economía de su país. La semana que pasó, decidió mantener las tasas en el mismo nivel que tuvieron en 2025 para el arranque de 2026. Así, el engranaje de la producción se resiente. Trump, como buen empresario, es directo. "No es malo un poco de inflación si hay crecimiento generalizado. Cuando la inflación llegue, ya nos ocuparemos de ella. Ahora, no debemos frenar el crecimiento", dijo firme.

Desde su regreso al poder, tuvo que lidiar con la piedra en el zapato que él mismo puso: Powell, al frente de la FED para manejar las tasas y controlar el equilibrio entre inflación, inversión y crecimiento. Le dijo de todas las maneras posibles que abandonara la ortodoxia extrema. No lo consiguió aun cuando promovió un juicio por el supuesto sobregiro de fondos para reformas edilicias de la sede de la Reserva Federal. Hasta la fiscal general, Pam Bondi (puesta por Trump), impulsó el juicio y acusó a Powell de políticas criminales en la FED.

Pero nada conmovió al funcionario. Entonces Trump, cambió de estrategia. Lo sigue criticando, desgastando, aunque no le pide que se vaya. ¿Por qué? En mayo se vence su mandato y no se lo renovarán. Además, ya tiene un reemplazante, a la medida de la Casa Blanca

kevin Warsh
Kevin Warsh, pide un nuevo modelo para la FED. ¿más permeable a las ideas del gobierno? ( Foto: Gentileza NYPost)

Kevin Warsh, pide un nuevo modelo para la FED. ¿más permeable a las ideas del gobierno? ( Foto: Gentileza NYPost)

Quien es Kevin Marsh, el elegido

Marsh es un economista y financiero estadounidense, exmiembro de la Junta de gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011. Nacido en Albany, Nueva York, se graduó en Stanford, obtuvo un doctorado en Derecho en Harvard y completó estudios en el MIT. Fue nombrado gobernador de la FED bajo la administración de George W. Bush y se convirtió en enlace principal de la institución con Wall Street durante la crisis financiera global de 2008. Desde entonces, ha trabajado como académico en Stanford, en la Hoover Institution y fue asesor de instituciones privadas y públicas.

En estos días, Warsh está de nuevo en el foco: la administración de Trump lo nominó como presidente de la FED, remplazando a Powell cuando concluya su mandato en mayo. Su perfil ha ganado terreno en las apuestas y entre sectores del mercado, pese a que su confirmación por el Senado no está asegurada.

Warsh combina una filosofía económica que algunos analistas describen como monetarista práctica con matices conservadores. Históricamente, fue crítico de las políticas monetarias ultraexpansivas de la FED posteriores a la crisis financiera porque, según él, diluyeron los precios de mercado, incentivaron un gasto fiscal irresponsable y distorsionaron señales clave de la economía.

A diferencia de muchos halcones estrictos -que priorizan combatir la inflación a toda costa- Warsh ha dicho recientemente que la FED ha sido demasiado lenta para recortar las tasas en el contexto actual y que un “cambio de régimen” es necesario para alinear mejor la política monetaria con el crecimiento económico y la reducción del coste del endeudamiento.

Esa es la posición que más seduce a Trump. Un hombre"ortodoxo ma non tropo"; es decir, permeable a los intereses de la Casa Blanca (las "recomendaciones políticas" para las tasas) y dispuesto a trabajar codo a codo en el secretario del Tesoro, el conocido Scott Bessent, ministro de economía de Estados Unidos.

No es una paloma, pero tampoco "un halcón"

Un elemento clave de su pensamiento es que la FED y el Departamento del Tesoro deben coordinarse más estrechamente, estableciendo un nuevo pacto al estilo del acuerdo de 1951 para clarificar objetivos de política monetaria y manejo de deuda.

Los mercados ya han reaccionado a la posibilidad de Warsh al frente de la FED: el dólar se apreció y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, especialmente a 10 años, subieron modestamente, reflejando expectativas de menor corte agresivo de tasas si él encabeza la institución.

Esto indica que, aunque pueda apoyar recortes en algún momento, Warsh es visto como menos "dovish" (paloma) que otros candidatos y más tradicional en mantener cierto control sobre la inflación si fuese necesario. Es decir, es de esperar verlo junto a Bessent en actos o anuncios. Por lo tanto, para nuestra macroeconomía llega el momento de hacer una pregunta clave.

caputo y bausili y Bessent y Warsh
Caputo y Bausili. Bessent Y Warsh. El eje ministerio de Economía y Banco central se replica en EE.UU.¿Beneficia a la macro de la Argentina? (Foto A24.com)

Caputo y Bausili. Bessent Y Warsh. El eje ministerio de Economía y Banco central se replica en EE.UU.¿Beneficia a la macro de la Argentina? (Foto A24.com)

Nuevo titular de la FED: qué impacto tendrá en la Argentina

Para Warsh, está claro que la inflación no es un "activo". Pero se la puede "manejar" para no quebrar un crecimiento económico. Un poco de heterodoxia en la ortodoxia de la FED. Y en la Argentina, que necesita estabilidad financiera, acceso al crédito y mayores reservas en dólares, ¿cómo cae en el nuevo esquema de la FED que se viene desde mayo?

Hasta ahora, no hay registros públicos de declaraciones específicas de Warsh sobre Argentina o su economía. En general, su trabajo y comentarios se han enfocado en la política monetaria estadounidense y la funcionalidad de la FED en el contexto global. No obstante, la forma en que la Reserva Federal decide tasas de interés tiene implicancias globales, incluidas economías emergentes como la de nuestro país.

Los cambios en la FED bajo su liderazgo podrían tener efectos indirectos importantes:

  • Tasas de interés globales y flujos de capital. Un enfoque más tradicional o menos expansivo podría mantener rendimientos de los bonos estadounidenses relativamente elevados o volátiles. Para economías como Argentina, que cotizan deuda en dólares y dependen de financiamiento externo, tasas más altas en EE.UU. suelen atraer capital hacia activos seguros, ejercen presión sobre monedas emergentes y encarecen el servicio de deuda.

  • Riesgo país y prima de riesgo. En un escenario de mayor certidumbre sobre política monetaria estadounidense, podría haber menor aversión al riesgo general. Pero si Warsh es percibido como menos inclinado a recortes drásticos de tasas, los activos de mayor rendimiento en mercados emergentes podrían perder atractivo relativo, lo que presionaría al riesgo país y al rendimiento de los bonos argentinos.

  • Política cambiaria y acceso a crédito. Una FED estrechando condiciones o subiendo tasas complica a los bancos centrales de economías con inflación elevada y deudas en moneda extranjera, como la Argentina, a la hora de estabilizar sus tipos de cambio sin agotar reservas.

Por lo tanto, Trump no busca un presidente de la FED que baje tasas “a ciegas”. Busca a alguien que no le diga que no todo el tiempo, como Powell. Warsh encaja perfecto: no es un halcón extremo, no es una paloma obediente, pero es alguien dispuesto a cambiar el libreto.

Para Trump, eso alcanza. Para los mercados, es una apuesta. Para países como la Argentina, implica una FED menos rígida que la actual, pero no necesariamente más benévola.

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