Con 33 años, Wanda Nara vive una vida a pleno lujo en Europa. A la rubia no le falta nada y todo lo que quiere se lo compra gracias a su trabajo como empresaria y a lo bien que le va a su marido, Mauro Icardi, que -luego de cinco años como figura del Inter- pasó al París Saint Germain y ganó, nada menos, que la liga de este año.










