Entró con el carrito de golf sin poder contener la emoción. Diego Maradona quebró en llanto y fue abrazado por Lucas Licht, el capitán de un Gimnasia LP que vibra con su llegada. El pueblo tripero recibió de la mejor manera a un Maradona que se prendió enseguida con el canto contra Juan Sebastián Verón con el “que no salta es un inglés”. Después agarró el micrófono y habló para los más de veinte mil hinchas triperos que hicieron de su presentación una fiesta.








