Nahuel Eguino Uria había salido del colegio rumbo a su casa este jueves y cuando, enfrente de la cancha de San Lorenzo, en el Bajo Flores, un delincuente lo abordó, lo apuñaló y lo asesinó para robarle el celular.
Nahuel Eguino Uria había salido del colegio rumbo a su casa este jueves y cuando, enfrente de la cancha de San Lorenzo, en el Bajo Flores, un delincuente lo abordó, lo apuñaló y lo asesinó para robarle el celular.
El adolescente tenía 16 años y vivía en el barrio porteño de Bajo Flores. Ayer, se dirigía a su casa por la avenida Perito Moreno cuando fue asaltado. “Cuando fui al hospital, me avisaron que mi hijo prácticamente llegó sin vida”, relató su madre en declaraciones a la prensa.
La mujer contó además que Nahuel Eguino Uria “era un chico sano” y dio detalles de su vida. “Se dedicaba a ir al colegio. Estudiaba, era un chico fuerte. Se metía a clases de música y también iba a reparación de PC”, afirmó.
"Era mi único hijo. Vivíamos los tres, mi marido, mi hijo y yo. En la mañana lo llevaba su papá al colegio y al mediodía se volvía solo en colectivo”, agregó. Elizabeth, tía del adolescente, también reclamó “justicia” y lo definió como un chico “tranquilo” que tenía “sus estudios” y “sus metas”.
En este marco, vecinos del barrio realizaban esta noche una protesta en reclamo de mayor seguridad y exigían justicia por el adolescente asesinado, por quien encendieron velas.
El joven fue atacado en Perito Moreno y Bonorino. Allí, la víctima fue asistida por el SAME, que lo trasladó al Hospital Piñero, "donde se confirmó luego su fallecimiento". Un testigo grabó el momento preciso que los vecinos intentaron socorrerlo mientras aguardaban la llegada de la ambulancia. Sin embargo, Nahuel no pudo sobrevivir.
Ayer, agentes de la Policía de la Ciudad lograron individualizar a un sospechoso de 23 años que residía en la zona, por lo que el Juzgado Criminal y Correccional 20, a cargo de Hugo Decaria, dictó la orden de allanamiento de su vivienda, ubicada en Perito Moreno al 2200.
Finalmente el hombre fue encontrado a unas cuadras, en avenida General Francisco Fernández de la Cruz al 1600, y fue detenido por efectivos de la brigada de la Comisaría Comunal 7. El arma homicida fue hallada frente a un edificio de la Manzana 7. Se trata de un cuchillo de cocina con el que se habría cometido el crimen.