Sin tiempo para echarlo, pero es el fin de su carrera política
La moción pasa ahora al Senado. Allí también la grieta llegó al partido republicano. Varios senadores creen que Trump es el responsable por la violencia del pasado 6 de enero en el Capitolio. Incluso su líder, Mitch McConnell, está dispuesto a romper con el saliente mandatario.
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Diez representantes republicanos apoyaron la destitución de Trump (Foto: AP).
Diez representantes republicanos apoyaron la destitución de Trump (Foto: AP).
Pero lo hará con precisión quirúrgica, pensando en el futuro del partido republicano.
El Senado está ahora en receso. Mitchell no adelantará su convocatoria ni siquiera por el nuevo proceso de impeachment. Los senadores estarán nuevamente en Washington el próximo 19 de enero. Un día antes de la jura presidencial. No habrá tiempo para echar a Trump del poder.
Sin embargo, el impeachment seguirá, aunque Joe Biden ya está sentado en el sillón del Salón Oval de la Casa Blanca.
¿Cuál es el sentido? La acusación de "incitación a la insurrección" es un cargo muy grave para un presidente. Si es condenado políticamente por este hecho, el futuro político de Trump desaparecerá: ya no podrá aspirar a un segundo período presidencial.
Ese es el objetivo final. No solo para los demócratas. También los "republicanos de carrera", como el senador McConnell quieren un partido sin el lastre del también empresario. La otra meta es poder reconstruir al partido para ser una oposición real ante un presidente como Biden, de casi 80 años.
"El presidente debe ser condenado por el Senado. Un remedio constitucional que asegurará que el partido republicano esté a salvo de este hombre, que tenía el claro propósito de terminar con las cosas que valoramos y nos mantienen unidos". Fue otra de las frases de Nancy Pelosi. Anticipo del fin de la carrera política de una persona que hasta no hace mucho soñaba con la reelección.
Washington, la capital blindada para la asunción de Biden
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El Capitolio, bajo un extremo sistema de seguridad, a la espera de la asunción presidencial del 20 de enero (Foto: AP).
El Capitolio, bajo un extremo sistema de seguridad, a la espera de la asunción presidencial del 20 de enero (Foto: AP).
Un informe del FBI y agencias de inteligencia aseguran que los partidarios más exaltados de Trump, como los del grupo extremista QAnon, preparan episodios de violencia en el momento de la asunción y jura de Biden. Lo mismo puede ocurrir en los capitolios de los estados norteamericanos.
Por eso, 20.000 efectivos de la Guardia Nacional, cuerpo de reserva para la seguridad interior de los Estados Unidos, se desplegarán en Washington, junto a la policía, el FBI y hasta tropas militares.