Violencia política y social

Al menos 35 muertos y decenas de heridos durante los disturbios en Irak: las razones del conflicto

El líder religioso chiíta anunció su retiro de la vida activa y provocó protestas en todo Irak. Ahora hace una huelga de hambre para pedir que vuelva la calma.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
la violencia en Irak ya cobró la vida de al menos 25 personas (Foto: AP)

la violencia en Irak ya cobró la vida de al menos 25 personas (Foto: AP)

La revuelta popular en Irak ya lleva por lo menos 35 muertos, solo en Bagdad, la capital. También estallaron protestas en las provincias del sur de mayoría chiíta, con los partidarios de Muqtada Al-Sadr provocando todo tipo de disturbios. Todo comenzó cuando Al-Sadr, líder religioso de los musulmanes chiítas, al ver que no puede liderar políticamente, anunció su retiro de la vida activa en ambos campos.

Muqtada Al Sadr.jpg
El anuncio de su retiro, hecho por el líder chiíta, Muqtada Al-Sadr causo una ola de extrema violencia en Irak (Foto: Gentileza La tercera)

El anuncio de su retiro, hecho por el líder chiíta, Muqtada Al-Sadr causo una ola de extrema violencia en Irak (Foto: Gentileza La tercera)

Violencia en Irak en nombre de Al-Sadr

El ejército de Irak anunció rápidamente un toque de queda en todo el país a partir de las 7 de la tarde e hizo un llamado a los partidarios del clérigo para que se retiren de inmediato de la zona gubernamental fuertemente fortificada "para evitar enfrentamientos o el derramamiento de sangre iraquí", según un comunicado.

Los combates entre uniformados y los rebeldes llegaron incluso hasta la "zona Verde", el lugar más acomodado de Bagdad. Allí, por ejemplo, se encuentra la embajada de los Estados Unidos.

Embed

Un comunicado oficial y el inicio de la revuelta

Muqtada al Sadr explicó en su propia cuenta de Twitter las razones por las que dio un paso al costado como líder religioso con su implicancia en la política. Señaló que luego de decidir cesar su participación en los asuntos políticos de la nación, también ha tomado la resolución de apartarse y cerrar las instituciones políticas del Movimiento Sadrista.

mensaje de lider chiíta.jpg

Por supuesto, llamado así por el liderazgo que Al-Sadr ejerce en gran parte de la sociedad iraquí.

Irak: un país anárquico sin liderazgos claros

Saddam Hussein gobernó dictatorialmente Irak durante 24 años. Pero el 9 de abril de 2003, no solo fue derrocado. En la llamada "operación Amanecer Rojo", infantes de los Estados Unidos encontraron su escondite en un diminuto caño como refugio en Al-Daur. Fue juzgado y condenado a morir en la horca el 30 de diciembre de 2006.

Desde entonces, Irak vive en un caos permanente. Con gobiernos más que transitorios y frágiles. Debió aceptar la ayuda tanto de Rusia como de Estados Unidos para poder eliminar la participación del Estado Islámico (ISIS). Ese grupo extremista islámico logró controlar parte del territorio iraquí.

Mientras tanto, en Bagdad, la crisis de poder es recurrente. El artículo 74 de la Constitución establece que el presidente de la República debe asignar la misión de formar gobierno con un primer ministro surgido del partido con mayor cantidad de diputados.

Allí interviene el líder religioso Muqtada al Sadr. Seguido como autoridad para los chiítas, nunca logró imponer ese liderazgo a nivel político nacional. En las elecciones de 2021, su partido pasó a ser el de mayor cantidad de bancas, 73 sobre 329 en la cámara de representantes. Pero solo es la primera minoría. Con lo que no logra imponer un gobierno fuerte en Irak.

Retiro, violencia y muertes

Cansado de sus intentos reiterados por homologar su influencia religiosa con el poder político, decidió dar un paso al costado. Pero sus seguidores no lo aceptan. Antes tomaron momentáneamente la sede del parlamento. Ahora, salieron a las calles de Bagdad y otras ciudades a realizar actos de suma violencia pidiendo que Al Sadr llegue al poder.

manifestación en Bagdad.jpg
Partidarios de Al-Sadr rodean al palacio presidencial en Bagdad (Foto: AP)

Partidarios de Al-Sadr rodean al palacio presidencial en Bagdad (Foto: AP)

Por eso la ola de violencia ya se cobró al menos 35 muertos. En un intento final por tratar de traer algo de calma, el propio Muqtada al Sadr decidió iniciar una huelga de hambre. Solo la abandonará cuando la calma regrese a Irak. Algo que no ocurre incluso antes de la caída de Saddam Hussein.