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Viaje histórico: lo que dejó la visita del Papa Francisco a Irak

Terrorismo, venganza, injerencia de países extranjeros y un pedido de respeto hacia las mujeres fueron algunos de los mensajes que dejó el Sumo Pontífice.
07 de mar de 2021 - 12:52
El Papa Francisco

El Papa Francisco, de 84 años, mantuvo una intensa agenda en una visita que fue considerada como "emblemática".

Tras permanecer 3 días en Irak, el Papa Francisco se encuentra a horas de finalizar una visita que fue considerada histórica. Con mensajes sobre el terrorismo, la venganza, la injerencia de países extranjeros y un pedido de respeto hacia las mujeres, el Sumo Pontífice concretó su primer viaje fuera de Italia tras el inicio de la pandemia.

"Estoy contento de retomar los viajes", dijo Francisco al arribar a Bagdad, donde fue recibido por el primer ministro iraquí, Mustafah Al Kadhemi; y aseguró que "este viaje emblemático es también un deber hacia esta tierra mártir desde hace tantos años". Con una intensa agenda, Santo Padre, de 84 años, dejó una serie de mensajes. Aquí un repaso por los más relevantes.

Primer día

El papa Francisco durante una reunión histórica en Irak. (Foto: fuente AFP)
Durante su reunión con el gran ayatollah Ali al-Sistani, el Papa Francisco

Durante su reunión con el gran ayatollah Ali al-Sistani, el Papa Francisco "subrayó la importancia de la colaboración y de la amistad entre las comunidades religiosas".

  • "Intereses políticos": frente al presidente Barham Salih, en el Palacio Presidencial de Bagdad, el Papa Francisco pidió que "cesen los intereses particulares, esos intereses externos que son indiferentes a la población local". "Espero que las naciones no retiren al pueblo iraquí la mano extendida de la amistad y del compromiso constructivo, sino que sigan trabajando con espíritu de responsabilidad común con las autoridades, sin imponer intereses políticos o ideológicos", dijo y agregó: "Hoy, Irak está llamado a mostrar a todos, especialmente en Oriente Medio, que las diferencias, más que dar lugar a conflictos, deben cooperar armónicamente en la vida civil".
  • Defensa a los cristianos: "En estos años, Irak ha tratado de sentar las bases para una sociedad democrática", afirmó el Sumo Pontífice y consideró "indispensable asegurar la participación de todos los grupos políticos, sociales y religiosos, y garantizar los derechos fundamentales de todos los ciudadanos". Además, en su discurso frente la mandatario iraquí, instó a "que ninguno sea considerado ciudadano de segunda clase". "La antiquísima presencia de los cristianos en esta tierra y su contribución a la vida del país constituyen una rica herencia, que quiere poder seguir al servicio de todos", aseguró.
  • Visita a la Catedral: "La incitación a la guerra, las actitudes de odio, la violencia y el derramamiento de sangre son incompatibles con las enseñanzas religiosas", afirmó el Santo Padre en la Catedral de Nuestra Señora de la Salvación de Bagdad, al tiempo que recordó a los 48 cristianos muertos durante un atentado en 2010. " Quiero también recordar a todas las víctimas de la violencia y las persecuciones, pertenecientes a cualquier comunidad religiosa", explicó el Papa Francisco y agregó: "Las diferentes Iglesias presentes en Irak, cada una con su ancestral patrimonio histórico, litúrgico y espiritual, son como muchos hilos particulares de colores que, trenzados juntos, componen una alfombra única y bellísima, que no sólo atestigua nuestra fraternidad, sino que remite también a su fuente".
  • Encuentro con jóvenes: pese a que durante la primera jornada realizó una serie de mensajes hacia este grupo, en los que los calificó como "portadores de promesa y de esperanza" y destacó que "su paciencia ya ha sido puesta a prueba duramente por los conflictos de estos años", Francisco destinó varios minutos a un encuentro con un grupo de jóvenes de la fundación pontificia Scholas Occurrentes, a quienes animó a trabajar en la reconstrucción de Irak a través de la educación.

Segundo día

  • Condena al extremismo: en su reunión con el gran ayatollah Ali al-Sistani, máxima autoridad del islam chiita, Francisco "subrayó la importancia de la colaboración y de la amistad entre las comunidades religiosas para, cultivando el respeto recíproco y el diálogo, se pueda contribuir al bien de Irak, de la región y de la entera humanidad", según aseguró el vocero papal Matteo Bruni.
  • Visita a las ruinas de Ur: en un encuentro interreligioso en estas ruinas que son consideradas la tierras del profeta bíblico Abraham, el Santo Padre instó a los líderes de los otros credos a "dar voz al grito de los oprimidos y de los descartados del planeta. Demasiados carecen de pan, medicinas, educación, derechos y dignidad". "Extremismo y violencia no nacen de un espíritu religioso, son traiciones a la religión. Y nosotros creyentes no podemos callar cuando el terrorismo abusa de la religión", dijo Francisco y agregó: "Nos corresponde a nosotros resolver con claridad los malentendidos".
  • "Ricos, poderosos y famosos": en momentos en que oficiaba la misa en la Catedral de San José de la capital iraquí, el Papa Francisco afirmó: "Los pobres, los que lloran, los perseguidos son llamados bienaventurados. ¿Cómo es posible? Bienaventurados, para el mundo, son los ricos, los poderosos, los famosos" y agregó: "Vale quien tiene, quien puede y quien cuenta".

Tercer día

  • Guerra en nombre de Dios: "Si Dios es el Dios de la paz, y lo es, a nosotros no nos es lícito hacer la guerra en su nombre. Si Dios es el Dios del amor, y lo es, a nosotros no nos es lícito odiar a los hermanos", afirmó el Papa durante al Norte de Irak. "Aquí en Mosul las trágicas consecuencias de la guerra y de la hostilidad son demasiado evidentes", dijo Francisco e hizo un llamado "a la comunidad cristiana a regresar a Mosul y a asumir el papel vital que le es propio en el proceso de sanación y renovación". "Es cruel que este país, cuna de la civilización, haya sido golpeado por una tempestad tan deshumana, con antiguos lugares de culto destruidos y miles y miles de personas, musulmanes, cristianos, yazidíes y otros, desalojadas por la fuerza o asesinadas", concluyó.
  • Terrorismo y religión: durante su discurso desde una Iglesia quemada en 2014 por el grupo extremista, el Santo Padre "junto con todas las personas de buena voluntad, decimos no al terrorismo y a la instrumentalización de la religión". "Con mucha tristeza, miramos a nuestro alrededor y percibimos otros signos, los signos del poder destructivo de la violencia, del odio y de la guerra. Cuántas cosas han sido destruidas. Y cuánto debe ser reconstruido" dijo y añadió: "Nuestro encuentro demuestra que el terrorismo y la muerte nunca tienen la última palabra". "Este es el momento de reconstruir no sólo los edificios, sino ante todo los vínculos que unen comunidades y familias, jóvenes y ancianos", concluyó.
  • Respeto y defensa hacia las mujeres: además, desde la iglesia del Qaraqosh, el Papa Francisco evidenció su preocupación por la situación de las mujeres. "Quisiera agradecer de corazón a todas las madres y las mujeres de este país, mujeres valientes que siguen dando vida, a pesar de los abusos y las heridas. ¡Que las mujeres sean respetadas y defendidas! ¡Que se les brinden cuidados y oportunidades!", afirmó.
  • "Resistir a la tentación de la venganza": durante una misa ante unas 10 mil personas, en Erbil, el Papa recordó los conflictos que se sucedieron en esas tierras y aseguró: "Aquí en Irak, cuántos de sus hermanos y hermanas, amigos y conciudadanos llevan las heridas de la guerra y de la violencia, heridas visibles e invisibles". "La tentación es responder a estos y a otros hechos dolorosos con una fuerza humana, con una sabiduría humana", señaló el Santo Padre, por lo que instó a los fieles a "resistir a la tentación de buscar venganza, que nos hunde en una espiral de represalias sin fin".