Aparentemente, el objetivo del ataque fueron supuestos combatientes del Estado Islámico del Khorasan (EI-K), que se responsabilizó del atentado en el aeropuerto de Kabul del jueves último.
Justamente después de ese atentado reivindicado por el grupo EI-K, el presidente estadounidense, Joe Biden, consideró "muy probable" un nuevo ataque antes de la retirada de sus tropas el martes próximo.
La cúpula militar de Estados Unidos le había informado a Biden que un ataque iba a producirse "en las próximas 24 o 36 horas" en Kabul.
La advertencia se conoció tras la respuesta estadounidense, que en un ataque con drones mató a dos integrantes de ISIS en Afganistán, el grupo que se adjudicó el atentado cometido el jueves en el que murieron casi 200 afganos y 13 militares estadounidenses.
“Dije que íbamos a ir detrás del grupo responsable del ataque a nuestras tropas y a civiles inocentes en Kabul, y lo hemos hecho. Este ataque no es el último. Seguiremos cazando a todos aquellos involucrados en el atroz atentado”, anunció Biden en un comunicado.
Francia y el Reino Unido abogan por una zona protegida en Kabul
Los gobiernos de Francia y el Reino Unido pedirán ante la ONU crear en Kabul una zona protegida para llevar a cabo operaciones humanitarias, anunció el presidente francés, Emmanuel Macron.
De cara a la reunión de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ambos países elaboran un "proyecto de resolución" que "busca definir, bajo control de la ONU, una 'zona segura' en Kabul, que permita continuar con las operaciones humanitarias", indicó Macron.
Las operaciones de evacuación de afganos, iniciadas hace dos semanas con la caída de Kabul en manos de los talibanes, se acercan a su fin, a tres días de la retirada completa de los soldados estadounidenses de Afganistán el próximo 31 de agosto.