Los especialistas recomiendan un seguimiento estricto. Según el inmunólogo y microbiólogo Subhash Verma, profesor de la Universidad de Nevada en Reno, esta variante tiene un comportamiento particular: “Evade la protección de los anticuerpos inducidos por las vacunas conocidas o por infecciones previas”.
“Esta variante tiene mayor probabilidad de propagación que las más recientes”, explicó Verma, aunque aclaró que no hay evidencia de que cause cuadros más graves. “En general, los síntomas son dolor de garganta, malestar general y tos”, detalló. De todos modos, el científico advirtió que es pronto para sacar conclusiones definitivas, sobre todo por el aumento de hospitalizaciones en el extranjero.
Por su parte, la pediatra infectóloga Amy Edwards, de la Universidad Case Western Reserve, alertó que NB.1.8.1 presenta una capacidad aumentada para adherirse con mayor fuerza a las células humanas, lo que también potencia su transmisión.