Artemis II: la curiosa manera de los astronautas para dormir mientras viajan a la Luna
La nave de la NASA cumplió una de las etapas clave del viaje. Dejó de orbitar la Tierra y con todos los sistemas en funcionamiento, iniciaron el vuelo directo a la Luna. Además, los astronautas hablaron desde el espacio y contaron intimidades como, por ejemplo, de qué manera duermen.
Los astronautas en comunicación en directo. Ya están en la etapa del viaje a la Luna - dejaron de orbitar la Tierra - y contaron detalles de la misión. Hasta cómo hacen para dormir. (foto: Reuters)
El regreso del hombre a la Luna dejó atrás un momento clave: la rotación en torno a la Tierra para probar el buen funcionamiento de todos los sistemas. Incluido el baño, como se enteró todo el mundo. Una vez llegado a ese punto, se pasó al momento en que la nave puso el rumbo directo a la Luna, donde la trayectoria dependerá de las maniobras de los astronautas en la cápsula Orión.
Al iniciar ese "vuelo directo", los astronautas tuvieron un momento para relajarse y poder responder preguntas que se le hicieron desde la Tierra. Una de las más curiosas fue: "¿Cómo hacen para dormir?".
Algo se había explicado en todo el tiempo previo, de preparativos y chequeos. Ante la pregunta directa, el comandante de la nave, Reid Wiseman, tomó el micrófono que flotaba por la cápsula por la falta de gravedad, y explicó como descansan.
A bordo viajan Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, que estarán encerrados durante casi diez días en una cabina pequeña aunque es mucho más grande que las de las misiones Apollo. Tiene un volumen comparable al de dos minivans.
En ese ambiente reducido no hay dormitorios ni cuchetas: en cambio, cada astronauta debe sujetar su bolsa de dormir a alguna pared o rincón de la cápsula para poder descansar flotando en microgravedad. La NASA ya había anticipado que, salvo ajustes sobre la marcha, los cuatro dormirán al mismo tiempo, literalmente colgados dentro del módulo.
como duermen los astronautas
De hecho, durante la transmisión, el astronauta canadiense estaba acostado, sujeto por encima de una red que mantiene diferentes elementos de uso en la cápsula.
La anécdota más simpática (y curiosa) la protagonizó Christina Koch. Según contaron sus compañeros, ella eligió uno de los lugares más codiciados para pasar la noche: el túnel de acoplamiento de Orión, una especie de espacio libre en la parte superior de la nave. Allí duerme suspendida, casi colgando, y por eso dentro de la tripulación ya la apodan “la murciélago”. Aunque hay que aclarar que esa es la imagen que da, a través de la transmisión.
Dentro de la nave, ante la ausencia de gravedad, no hay arriba ni abajo, por lo que Christina está sujeta solo por los pies o sus rodillas, pero nunca sabe de que manera se desplaza la cápsula espacial.
Si todo sigue como hasta ahora, en tres o cuatro jornadas más, se producirá el episodio histórico. Luego de 54 años, le hombre estará nuevamente en la órbita lunar. No alunizarán, pero eso ese detalle, no menor, quedará para otra misión.
directo a la luna
Los astroanutas ya están en vuelo directo a la Luna. Más relajados, atendieron preguntas desde la Tierra que incluyeron datos curiosos como la manera de dormir. (foto: Reuters)
Murciélago de día... plomera de noche
Christina Koch es la primera mujer en la historia que llegará hasta la Luna -aunque la nave no alunice- y tiene una condición muy especial dentro de la NASA. A sus 47 años, es ingeniera eléctrica, veterana de la Estación Espacial Internacional y una de las figuras más experimentadas de la nueva generación de astronautas.
Nacida en Michigan y criada en Carolina del Norte, fue seleccionada como astronauta en 2013, después de una carrera vinculada a la ciencia en condiciones extremas. Antes de llegar al espacio trabajó en proyectos técnicos y científicos en ambientes hostiles, incluida la Antártida, una experiencia que la preparó para soportar aislamiento, encierro y rutinas de alta exigencia.
Su nombre quedó grabado en la historia espacial entre 2019 y 2020, cuando pasó 328 días consecutivos en órbita, un récord femenino en ese momento. Durante esa misión también protagonizó, junto con Jessica Meir, la primera caminata espacial realizada solo por mujeres, una imagen que dio la vuelta al mundo y marcó un punto de inflexión para la exploración espacial.
chirstine Koch
Kristine Koch, calificada astronauta de la NASA. Responsable de la primera caminata espacial solo por mujeres. Ahora, la "murciélago" y la "plomera" de la misión Artemis a la Luna. (Foto: A24.com)
Ahora, Koch vuelve a estar en el centro de otro capítulo histórico. Cuando los astronautas tomaron el micrófono para responder preguntas desde la Tierra, ratificó que duerme tal como lo había anticipado: por encima de una de las compuertas de la nave, colgada de las piernas, “boca abajo”. Por eso sus compañeros la apodaron “la murciélago” del grupo.
Aunque, para ser justos, hay que recordar una vez más que en ausencia de gravedad nunca se sabe si es ella la que está “colgando” o si son sus compañeros. Dentro de la nave no existe ni el arriba ni el abajo. Pero ella eligió esa posición para aferrarse, porque los astronautas no pueden quedar flotando libremente dentro de la cápsula Orión.
La comparación vale. La llaman “la murciélago” por la forma en que esos animales duermen: agarrados de sus patas a una rama —o, en un departamento, a un taparrollos— y con el cuerpo suspendido hacia abajo.
como un murcielago
Catherine, la única mujer del grupo, muestra mientras saluda su posición para dormir. "Colgada" como un murciélago. (Foto: Reuters)
En la película Batman (1989), el oscuro Tim Burton se permitió una licencia con Michael Keaton en el papel de Bruce Wayne. El multimillonario conquista a la periodista Vicki Vale (Kim Basinger) y ella se queda a dormir en la mansión Wayne. En medio de la noche, un ruido agudo la despierta. Se incorpora y ve que Bruce Wayne duerme balanceándose, colgado de las rodillas de una barra de gimnasia.
Ahora, a miles de kilómetros de la Tierra y camino a la Luna, Christina parece seguir su propio método. Puertas adentro de la misión, además, ya sumó una pequeña fama propia: sus compañeros contaron que eligió dormir en el túnel superior de la nave, suspendida en gravedad cero, una escena que le valió un apodo tan extraño como simpático.
Pero además, la ingeniera dejó ver otra de sus virtudes. Llegó la pregunta obligada desde la Tierra: “¿Qué pasó con el baño?”. Koch tomó el micrófono y, sin dudar, respondió: “Yo soy la plomera de la nave”. Inmediatamente explicó que se trató de un incidente menor y que, con su experiencia y la ayuda desde Houston, el problema se resolvió rápido. Según dijo, todos los sistemas funcionan y por eso la misión sigue avanzando hacia la Luna.
como murciélago
Michael Keaton ("Batman", 1989), un murciélago y la astronauta Christine Koch. Los tres, comparten esa curiosa manera de descansar o dormir. (Foto: A24.com)
Aunque para ser justos, hay que recordar una vez más que ante la falta de gravedad, nunca se sabe si es ella la que está "colgando" o si son sus compañeros. Dentro de la nave, no existe ni el arriba ni el abajo. Pero ella eligió esa posición para aferrarse, porque los astronautas no pueden quedar flotando dentre de la cápsula Orión.
La comparación vale. La llaman la murciélago por la forma de esos animales para dormir. Agarrados de sus patas desde ramas - o taparollos en departamentos, por ejemplo- y con su cuerpo suspendido hacia a abajo.
En la película de 1989 , "Batman", el oscuro Tim Barton se permitió una licencia con Micheal Keaton (Batman/Bruce Wayne). El multimillonario conquista a la periodista Vicky Vale (Kim Bassinger) y ella se queda a dormir en la mansión Wayne. En medio de la noche, un ruido agudo lla despierta. Se incorporta y ve que Keaton, se balancea durmiendo mientras cuelga desde sus rodillas de una barra para hacer gimnasia.
Ahora, a miles de kilómetros de la Tierra y camino a la Luna, Christine sigue su método.
Puertas adentro de la misión, además, ya sumó una pequeña fama propia: sus compañeros contaron que eligió dormir en el túnel superior de la nave, suspendida en gravedad cero, una escena que le valió un apodo tan extraño como simpático: “la murciélago” del grupo.
Pero además, la ingeniera sacó a relucir otra de sus virtudes. Vino la pregunta obligada desde la Tierra: "¿Qué pasó con el baño?". Christine tomó el micrófono y sin dudar dijo: "Yo soy la plomera de la nave". Inmediatamente, relató que era un incidente menor y que con su "expertise" y la ayuda desde Houston se solucionó rápido y todos los sistemas funcionan y por eso avanzan hacia la Luna.
Las costumbres de los demás astronautas
El canadiense Jeremy Hansen mostró cómo duerme: estaba ubicado arriba, sujetado sobre una gran pila de elementos y complementos de la nave, debidamente amarrados. Solo le faltaba su manta o cubierta térmica, porque todos coincidieron en algo: dentro de la cápsula hace frío.
El afroamericano Victor Glover contó que duerme casi enfrentado con Hansen, aunque fue este último quien más se quejó por la temperatura. En tanto, el comandante Reid Wiseman, más escueto, explicó que se coloca dentro de su bolsa de dormir en un sector más cercano a los controles.
En el medio, literalmente, “cuelga la murciélago”, Kathy.
Así pasarán parte de sus horas de descanso, en una rutina escalonada y cuidadosamente organizada, mientras se aproximan a la Luna sin inconvenientes hasta el momento.