Putin, por su parte, se quejó de que Estados Unidos y la OTAN no han respondido satisfactoriamente a las demandas rusas de que se prohíba a Ucrania unirse a la alianza militar y que la OTAN retire las fuerzas de Europa del Este.
Poco antes y en la misma línea, el titular de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, había dicho que la Casa Blanca y la Unión Europea (UE) "ignoraron los puntos principales" de las demandas rusas, en particular la expansión de las operaciones de la OTAN.
Los dos presidentes hablaron un día después de que el asesor de seguridad nacional de Biden, Jake Sullivan, advirtiera que la inteligencia estadounidense tiene una información de que una eventual invasión rusa podría comenzar en unos días y antes de que terminen los Juegos Olímpicos de Invierno en Beijing, el 20 de febrero.
Rusia niega tener la intención de lanzar una ofensiva contra Ucrania, y acusó a Estados Unidos y sus aliados de impulsar una "campaña de propaganda" sobre esa eventual invasión, una versión que "persigue objetivos de provocación", indicó un comunicado publicado por la Cancillería rusa tras la conversación con el francés.
En tanto, en una señal de que Washington se prepara para la peor alternativa, la Casa Blanca anunció planes para evacuar su embajada en la capital ucraniana.