Crisis

Boris Johnson pide perdón por el "partygate" que puede costarle su puesto de primer ministro

Se conoce una parte del informe de la relatora Suey Gray que detalla al menos 16 fiestas en pleno confinamiento. La oposición parlamentaria pide su renuncia.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
El primer informe del partygate

El primer informe del "partygate", ya en manos del parlamento británico, complica la continuidad de Boris Johnson como primer ministro (Foto: AP)

"Pedimos a las personas de todo el país que hicieran los sacrificios más extraordinarios y entiendo la ira que siente la gente", dijo Boris Johnson en el parlamento británico, mientras lucha desesperado por lograr salir a flote del "partygate" y mantenerse como primer ministro. Bastó que se conociera solo una apretada síntesis del informe de la relatora Sue Gray para que la situación del jefe del gobierno británico quede más debilitada que nunca.

La investigación sobre la cantidad y manera en que se desarrollaron fiestas y celebraciones en la casa del primer ministro (en el número 10 de Downing Street) se conoció solo en partes muy limitadas porque hay otra más profunda detrás: La que lleva adelante Scotland Yard para determinar la responsabilidad de Boris Johnson por esas reuniones sociales masivas mientras la población del Reino Unido atravesaba con un amplio confinamiento la segunda ola de coronavirus.

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Boris Johnson hace ademanes mientras el líder de la oposición laborista pide su renuncia como primer ministro (Foto: gentileza

Boris Johnson hace ademanes mientras el líder de la oposición laborista pide su renuncia como primer ministro (Foto: gentileza "The Guardian")

Las reuniones que Boris Johnson "ignoraba"

De lo poco que trascendió oficialmente del informe, hay un primer dato que deja mal parado al primer ministro: Enumera 16 reuniones que tuvieron lugar en Downing Street y Whitehall durante el confinamiento. Esto convierte en ridícula la primera defensa de Boris Johnson, cuando dijo que no había fiestas y se siguió la guía en todo momento.

Más tarde, cuando surgieron las primeras pruebas sobre el "partygate" giró en el aire y dijo que si hubo fiestas, él no estaba enterado y que solo supo cuando vio a sus colaboradores en los jardines de las dependencias que conforman la zona de los edificios del gobierno británico.

Pero, este lunes, ante el parlamento, tuvo que volver a pedir perdón. La constancia de 16 fiestas, es un número muy grande para seguir disimulando.

Los datos del "informe gray" recortado

  • Las 16 fiestas comprometen a la primera dama. Carrie Symonds, la esposa del primer ministro puede ser vinculada de inmediato a la causa del "partygate". Son demasiadas reuniones como para no haber dicho nada o alertado sobre su inconveniencia. De hecho, entre las fotos que se conocieron, está ella junto a una amiga personal, son ninguna distancia social de prevención y sin barbijo.
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Carrie Symonds, esposa del primer ministro Boris Johnson, también está comprometida por el informe sobre el

Carrie Symonds, esposa del primer ministro Boris Johnson, también está comprometida por el informe sobre el "partygate" ( Foto: Archivo)

  • Engañar al parlamento. Johnson negó por primera vez en la Cámara de los Comunes el 8 de diciembre del año pasado que se hubiera celebrado una fiesta el 13 de noviembre de 2020.
  • Datos contundentes, irrefutables. El "informe Gray" detalla entrevistas a más de 70 personas, información documental y digital relevante: correos electrónicos; mensajes de Whatsapp; mensajes de texto; fotografías y registros de entrada y salida del edificio.
  • Más de 300 fotografías. La relatora Sue Gray ya envió esa prueba a Scotland Yard para su informe final.
  • Exigencias para trabajadores clave durante la pandemia. Miembros del gobierno dijeron que como "Downing Street" conforma un bloque único, el trabajo y el tiempo de inactividad a menudo coincidían. Sin embargo, Gray documentó como hubo empleados públicos en esas áreas que no participaron de esas fiestas.
  • Grave incumplimiento de los deberes públicos. Los funcionarios - incluído el primer ministro - faltaron al deber y responsabilidad que les cabe por su cargo, máxime cuando la población estaba confinada por el coronavirus.

Scotland Yard, la palabra final

Los puntos anteriores son parte de lo poco que se informó oficialmente del reporte de Sue Gray. Ella no hizo ningún juicio de valor y solo se limitó a enumerar los datos que recolectó. Los puso de inmediato a disposición de la policía metropolitana de Londres, Scotland Yard.

La institución, creada en 1829 tendrá la responsabilidad final de llegar a una conclusión: Imputar o no al primer ministro por graves faltas durante el ejercicio de su función, agravada por las restricciones por la segunda ola de coronavirus. Restricciones impuestas por él mismo como jefe del gobierno británico.

Un funcionario puede tomar malas decisiones y equivocarse. Pero siempre puede pedir perdón y enmendar sus errores. Pero Boris Johnson, según lo que ya se sabe del informe, mintió sobre el escándalo del "partygate".

Y la mentira, le puede costar su carrera política .