Constituyentes

Chile: los ganadores y perdedores en la elección para constituyentes que sorprendió a muchos

El gobierno de Piñera no llegó al 33% que esperaba para tener poder de "veto". Retroceso de los partidos tradicionales a expensas de los independientes.
por Roberto Adrián Maidana |
El presidente Sebastián Piñera reconoce que la ciudadanía castigó al gobierno (Foto: AP)

El presidente Sebastián Piñera reconoce que la ciudadanía castigó al gobierno (Foto: AP)

La elección de convencionales constituyentes en Chile significó un profundo terremoto. No solo para el gobierno, sino para los partidos tradicionales que se alternaron en el poder desde e regreso de la democracia desde 1990.

"La ciudadanía nos ha enviado un claro y fuerte mensaje al Gobierno y a todas las fuerzas políticas. No estamos sintonizando con sus demandas y anhelos, y estamos siendo interpelados por nuevas expresiones y liderazgos", reconoció el presidente Sebastián Piñera.

La derrota del Gobierno

La coalición de encabeza Piñera recibió un claro rechazo de los ciudadanos. Lo que comenzó a emerger con las protestas sociales en octubre de 2019, se patentizó en la elección de los constituyentes. El presidente, en este tiempo, llegó al nivel de aceptación más bajo de un mandatario desde que volvió el estado de derecho.

Ya cuando se aprobó el primer plebiscito, en octubre de 2020 planteando la necesidad de la reforma, Piñera tuvo el primer revés. En Chile, la constitución puede ser reformada por varios mecanismos. Uno de ellos - que no existe en nuestra Constitución - es crear un órgano constituyente mixto: con representantes del Congreso y otros elegidos por el pueblo directamente.

El gobierno quería esta opción para tener un control de la futura Asamblea. Pero triunfó abrumadoramente el mismo mecanismo que rige en la Argentina: Una Convención Constituyente totalmente diferente al Congreso.

Desde entonces, el gobierno pensó que su imagen se estaba recuperando gracias a un clima social aplacado en relación a 2019 y la exitosa campaña de vacunación. Pero no fue así.

O en todo caso, no alcanzó.

En esta elección, la coalición de gobierno llegó solo al 24% de los votos y consiguió 39 de los 155 constituyentes. Necesitaban 52 para tener un tercio de la Asamblea Constituyente. Así se aseguraba tener el "poder de veto". Es decir habría que negociar con el gobierno para lograr la redacción definitiva de la nueva Carta Magna. Pero ahora, ya no es necesario.

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Uno de los centros de votación para la Asamblea Constituyente en Chile (Foto: AP)

Uno de los centros de votación para la Asamblea Constituyente en Chile (Foto: AP)

Los partidos tradicionales, castigados

En "Vamos por Chile" se concentró al coalición gobernante con partidos de derecha y centro derecha. Debió conformarse con el segundo lugar. Pero le fue peor a la izquierda tradicional, que logró el tercer lugar con la lista “Apruebo" de los partidos de la concertación. Allí se ubicó el Partido Socialista, de dos expresidentes: Michelle Bachelet y Ricardo Lagos.

Obtuvo un 18,1% de los sufragios, lo que significó que apenas tengan 28 bancas en la futura asamblea.

Tal vez, previendo un resultado desfavorable, Lagos dijo este fin de semana que "la elección constituyente no es la madre de todas las batallas sino la madre de los acuerdos que necesita el nuevo Chile".

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Irene Hassler ganó la alcaldía de Santiago para el PC, uno de los partidos triunfadores en la elección constituyente (Foto: Cuenta de Twitter de Irene Hassler)

Irene Hassler ganó la alcaldía de Santiago para el PC, uno de los partidos triunfadores en la elección constituyente (Foto: Cuenta de Twitter de Irene Hassler)

Los triunfadores: Independientes y la izquierda más contestataria

Fue la gran sorpresa de esta elección. Los independientes, al margen de las estructuras de los partidos políticos. en total, fueron 83 agrupaciones que lograron obtener 48 escaños. Serán la primera minoría en las deliberaciones de la Constituyente.

Los "antisistema" quedaron apenas 4 votos debajo de los necesarios para lograr un tercio de la Convención, están en condiciones de negociar mejor que nadie en la redacción de la nueva constitución.

Los otros triunfadores fueron los aliados de la izquierda más combativa. El "Frente Amplio" y el Partido Comunista, junto a otras fuerzas se unieron en "Apruebo Dignidad". Lograron 25 escaños y pueden negociar gran parte de las reformas sociales que pretenden introducir en la nueva Constitución.

En 2019, fueron los principales sostenedores, como organización política con representación parlamentaria, de las protestas sociales en las calles de Chile. Veinte meses más tarde, la parte de la ciudadanía los reconoció con un voto masivo en esta elección.

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Los mapuches tendrán 7 de las 15 bancas para los pueblos originarios (Foto: Cuenta Twitter comunidad mapuche/Chile)

Los mapuches tendrán 7 de las 15 bancas para los pueblos originarios (Foto: Cuenta Twitter comunidad mapuche/Chile)

Los pueblos originarios

Su solo reconocimiento ya es un triunfo. Tenían reservados 17 escaños de la constituyente que se distribuían según la cantidad de habitantes de cada pueblo originario. Los mapuches tienen el bloque más numeroso con 7 de las 17 bancas para estas etnias.

Ahora, el debate que se abre para la nueva Constitución es si Chile reconocerá derechos hasta ahora ignorados para estas etnias o si, como Bolivia, dará un paso más adelante y será un "estado plurinacional".

Hacia la nueva Constitución

La constituyente tendrá un plazo máximo de 9 meses para redactar el nuevo texto constitucional. Su redacción debe tener la aprobación interna de los 2/3 de los convencionales.

Pero luego, será sometido a un nuevo plebiscito a toda la población. Allí también serán necesarios los dos tercios para que Chile tenga una nueva Constitución.