Insólito

El caso del chico que murió luego de que un compañero le tirara queso en la cara

Su familia hizo responsable al colegio al cual asistía por no informar al resto de sus compañeros sobre sus alergias. Sucedió en Inglaterra años atrás y conmocionó al mundo.
Karanbir Cheema junto a su mamá. Tenía solo 13 años al momento de su muerte. 

Karanbir Cheema junto a su mamá. Tenía solo 13 años al momento de su muerte. 

Karanbir Cheema, de 13 años, falleció tras sufrir una reacción alérgica severa en su escuela en el oeste de Londres. Y lo que provocó esa alergia fatal fue que otro compañero de colegio le arrojara queso a la cara. La muerte, que tuvo lugar años atrás en Inglaterra, conmocionó a mundo y tuvo lugar tras una inocente guerra de comida.

Según informó la cadena de noticias BBC, el niño sufría de alergias al trigo, gluten, huevo, leche y nueces de árbol y recibió tratamiento inmediato en la escuela cuando el queso cayó sobre su cuello. Pero su estado empeoró rápidamente y comenzó a rascarse vigorosamente la piel, según reveló la investigación.

"Se quitó la camisa, gritó y corrió por la habitación en pánico. No podía respirar", dijo uno de los forenses involucrados en la investigación. El niño fue trasladado al hospital Great Ormond Street y murió casi dos semanas después por el síndrome postparo cardíaco.

Su familia hizo responsable a la escuela William Perkin, a la cual asistía, porque no informó al resto de la clase sobre las alergias que el joven padecía. "Mi hijo era consciente, él mismo sabía lo rápido que debía reaccionar. Sus palabras en la escuela fueron: ‘Por favor, ayúdenme o voy a morir'", contó su madre.

Karanbir Cheema y una muerte evitable

El hecho ocurrió el 28 de junio de 2017, aunque recién ahora se logró tomar conciencia del cuidado de las alergias en ámbitos públicos. La médica Mary Hassell, que también fue parte del caso, dijo que la acción del niño de arrojarle el queso a Cheema fue "infantil y sin pensar", pero no fue calculado para que le cause un daño.

La especialista aseguró que cuando el chico sacó el queso de la baguette de un amigo y se lo arrojó a Cheema "no estaba pensando". La profesional dijo que hubo una "oportunidad perdida" por parte de la escuela William Perkin, en Greenford, para informar a los alumnos sobre el peligro de las "alergias graves".