Luego sostuvo que mantiene intacta su confianza en que su hijo será encontrado con vida. “Hay mucha gente que me ha escrito, que nos ha escrito, que lo ha visto, que ha soñado. Estamos convencidos de que Lucas está con vida”.
Por su parte, el padre se refirió al estado actual de los operativos y explicó que aún resta avanzar con la remoción de grandes volúmenes de escombros.
“Todavía falta un trabajo de remoción de escombros importante. Luego analizar la estrategia a seguir según los espacios que se crearon nuevos a raíz de esta remoción. Tratar de conseguir a Lucas y a muchas personas con vida que pueden estar ahí abajo para que sus familiares puedan reencontrarse nuevamente”, afirmó.
Ambos concluyeron el mensaje con un pedido dirigido a quienes siguen el caso desde distintos países. “Oración, unidad y que crean, que tengan fe, por favor”.
Las pistas que siguen los rescatistas
Uno de los elementos que renovó las expectativas de la familia fue la detección de señales de calor corporal en la zona donde trabajan los especialistas.
En declaraciones radiales, Gámez señaló que expertos desplegados en el lugar registraron calor corporal mediante equipos especializados a unos diez metros de profundidad. “Se dice que por el tamaño del cuerpo posiblemente sea un niño”, indicó.
Mientras tanto, la familia continúa intentando reconstruir con precisión qué ocurrió durante los minutos previos al derrumbe.
De acuerdo con el relato que Gámez había brindado previamente, el ascensor par del edificio se encontraba fuera de servicio, por lo que Lucas y su tío utilizaron el ascensor impar junto a otra persona que se dirigía al séptimo piso.
Ese sobreviviente aportó información considerada clave para la investigación. “Esta persona dice que Lucas tomó el ascensor con él, se bajó con su tío en el piso 3 y esta persona, cuando llega al piso 7 e ingresa a su departamento, es cuando ocurre el colapso”, relató.
Hasta el momento, la familia no pudo determinar si Lucas y su tío lograron ingresar al departamento o si quedaron atrapados en alguna de las áreas comunes del edificio antes del derrumbe.