Búsqueda desesperada

La mamá de Lucas Gámez entró al edificio donde buscan al nene argentino y le gritó un emotivo mensaje

La madre del pequeño de 8 años se mantiene junto a su padre al lado del edificio en ruinas. Confían que está con vida y que podrán rescatarlo. Por eso, le envía constantes mensajes para que siga resistiendo.

Banner Seguinos en google DESK
Lucas Gámez y sus padres. El niño de 8 años está desaparecido desde los sismos en Venezuela. (Foto: Gentileza MDZOL)

Lucas Gámez y sus padres. El niño de 8 años está desaparecido desde los sismos en Venezuela. (Foto: Gentileza MDZOL)

"Estoy aquí, no te rindas”, sonó como un mensaje con eco entre los escombros. La madre de Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años que continúa desaparecido, logró entrar al edificio que se desplomó con su hijo dentro durante los terremotos.

El pasado 24 de junio fue feriado en Venezuela. Lucas había viajado con sus tíos a La Guaira para pasar el día en la playa. Después de comer un helado regresó al edificio Miramar, en Caraballeda. Cuando volvía al departamento, el ascensor habitual estaba fuera de servicio. Lucas subió con uno de sus tíos en el otro ascensor junto a un vecino que iba al séptimo piso. Ese vecino sobrevivió y declaró que vio bajar a Lucas y a su tío en el tercer piso. Instantes después ocurrieron los dos terremotos y el edificio colapsó casi por completo.

Desde ese momento, los rescatistas y su familia lo busca desesperadamente. Así fue que su madre llegó hasta ese lugar reducido a escombros. Confiando en un milagro, le envió al pequeño Lucas un mensaje de esperanza en un grito para que no se rinda, descontando que su hijo está con vida, pese al tiempo transcurrido.

Blanca Martínez está convencida de que su hijo está vivo y asegura: "Lo vamos a sacar". Cuando sucedieron los terremotos, Blanca corrió hasta el edificio del tío de Lucas. Al llegar, tuvo que enfrentar un escenario dantesco. El edificio estaba convertido en ruinas, desplomado por los sismos.

A Lucas lo buscaban equipos rescatistas de El Salvador y de Jordania. Se le sumaron brigadistas argentinos al enterarse de la delicada situación del niño Lucas.

Emocionado mensaje al pequeño Lucas: "Estoy aquí, no te rindas"

Blanca, la madre del niño argentino no se despega de los grupos de rescate que trabajan en una pequeña "ventana" que el edifcio colapsado permite mantener el optimismo. Aunque el tercer piso en el que vivía el tío de Lucas no existe más, los rescatistas dicen que se formó una suerte de campana o hueco bien sellado que resiste a la catástrofe. En esa especie de "cámara", los que colaboran las 24 horas creen que puede haber varias personas con vida, pese al tiempo transcurrido. Entre ellos, el nene de 8 años, Lucas.

Por eso su madre, que duerme en un auto con su padre, junto a los escombros, se acercó a esa cámara y le envió ese mensaje de fe, que resista: "Lo vamos a sacar".

Ese es el mensaje que se repiten los padres a sí mismos y están convencidos que le llega - entre los escombros - a su hijo. Blanca contó que el departamento y el piso en donde estaba Lucas ya no existe. Pero se formó esa cámara que permite creer que están allí con vida. Lucas y la tía de su madre.

El niño Lucas Gámez y los rescatistas que trabajan en una "cámara" que se formó tras la demolición. Sus padres creen que el niño argentino puede estar allí con vida. (Foto: Captura de TV)

El niño Lucas Gámez y los rescatistas que trabajan en una "cámara" que se formó tras la demolición. Sus padres creen que el niño argentino puede estar allí con vida. (Foto: Captura de TV)

"Es estar acá, mi familia me trae ropa. Estamos abocados a encontrar a Lucas", repite su madre. Los rescatistas de tres países siguen noche y día con esta tarea. Son de la Argentina, de Jordania y El Salvador. Lo que no se sabe exactamente es en qué lugar se ha formado esa cámara. Dicen que puede haber ayudado el lugar reservado para las cañerías de agua.

Todos, unidos por Lucas. Como dice su mamá: "Estoy entregada a la fe, a la esperanza y a que Lucas va a estar con vida".