La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) se reunirá en Washington con el objetivo de subir su tasa de interés, para intentar dar un fuerte freno a la tasa de inflación que se disparó por encima del 9% en el país del Norte.
La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) se reunirá en Washington con el objetivo de subir su tasa de interés, para intentar dar un fuerte freno a la tasa de inflación que se disparó por encima del 9% en el país del Norte.
En lo que va del año, la FED ya realizó esta maniobra en tres oportunidades sin lograr contener la suba precios, motorizada por el aumento en los costos de la energía y los alimentos.
En este contexto, la inflación comienza a impactar en la vida de los ciudadanos estadounidenses, quienes no están acostumbrados a las subas mensuales en los precios.
Aaron Weaver es propietario de una pequeña empresa de serigrafía en la ciudad de Hanover en Pennsylvania. El negocio familiar fue fundado por su abuelo en 1972, luego pasó a su padre, y desde enero de 2022, el joven fue quien se hizo cargo.
En un extenso descargo, publicado por el sitio NewsWeek, Weaver relató la emoción que tenía por comandar los destinos del negocio en el que trabajó desde adolescente. “Sentí que mi padre había estado a la deriva durante años, tratando de ganarse la vida, pero sin invertir. Tenía ideas sobre cómo actualizar nuestra maquinaria y seguir las tendencias de la industria, pero ahora, gracias a la inflación, no puedo permitirme correr riesgos”, comienza su mensaje el comerciante.
“Todo ha subido de precio: el coste de la tinta, las camisetas de los mayoristas, hasta los gastos de envío”, aseguró el joven, y describió cómo debió modificar los servicios que ofrecía: “Solíamos ofrecer entregas gratuitas como un pequeño beneficio, pero ahora el costo de la gasolina es tan alto que estoy tratando de que las personas recojan los pedidos donde puedan”.
Además, explicó que al aumentar los precios para cubrir los costos la empresa de un solo empleado perdió varios clientes.
Weaver detalló que la pequeña empresa solo cuenta con un empleado, quien solicitó un aumento de sueldo para compensar lo perdido en los últimos meses. “La inflación es del 9 por ciento y no sé si puedo permitirme darle un aumento del 9 por ciento”, analizó el comerciante y se sinceró: “Estoy tratando de pagarle tanto como puedo, sin dejar de obtener ganancias, lo cual es difícil”.
Más adelante, se refirió a cómo le afecta en su vida personal: “La situación es terrible y me está causando ansiedad. No puedo ir a casa y simplemente olvidarme de eso. He puesto todo en este negocio, pero todavía estoy ansioso porque no podré pagar mis cuentas”, describió.
“Espero que podamos mantener el negocio unido hasta que la economía mejore, solo espero que podamos mantenernos a flote”, concluyó el comerciante a quien la inflación anual del 9% le hizo replantear su futuro.