Cumbre por Ucrania

En plena conflicto por Ucrania, Estados Unidos y Rusia intentan calmar las tensiones

Bajar la ansiedad en las discusiones bilaterales, una de las conclusiones en Ginebra por Ucrania. El miedo a una invasión se aleja y el mundo respira aliviado.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
En plena conflicto por Ucrania, Estados Unidos y Rusia intentan calmar las tensiones

El mundo puede sentirse más aliviado. La cumbre entre Antony Blinken y Serguei Lavrov tuvo un primer resultado tan inmediato como esperado. Descomprimió las relaciones entre Rusia y los Estados Unidos, y alejó, por el momento, el riesgo de una invasión rusa sobre Ucrania.

"Esperamos que las conductas de los Estados Unidos sean menos impulsivas", dijo Serguei Lavrov, el canciller ruso en su conferencia de prensa. Fue el preludio de lo que el mundo quería escuchar: "No es nuestro propósito invadir Ucrania".

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Serguei Lavrov, el canciller ruso destacó un buen nivel de conversación entre EE.UU. y Rusia para bajar la tensión sobre Ucrania (Foto: AP)

Serguei Lavrov, el canciller ruso destacó un buen nivel de conversación entre EE.UU. y Rusia para bajar la tensión sobre Ucrania (Foto: AP)

"Un dialogo útil y constructivo"

Luego de la cumbre que duró poco más de una hora, el primero en enfrentar a la prensa para dar su visión de la reunión fue el funcionario ruso. Lavrov relajó la tensión de la sala con periodistas de todo el mundo cuando dijo que, "la semana próxima esperamos detalles de los planteos de los Estados Unidos".

En lenguaje diplomático tuvo una sola interpretación: No habrá invasión rusa al territorio ucraniano.

A partir de allí Lavrov dejó en claro la posición de Rusia sobre el conflicto que escaló en pocas semanas hasta causar preocupación en Europa y el mundo entero.

  • La Federación Rusa no analiza una invasión sobre Ucrania
  • Rusia desea lo mejor para el pueblo y el gobierno ucraniano
  • La semana próxima habrá nuevos contactos con EE.UU. y la OTAN por las fronteras y espacios de seguridad en "Europa del este". Rusia no quiere que la OTAN se proyecte aún más en países que integraron la antigua U.R.S.S. (como es el caso de Estonia, Letonia y Lituania)

Pero también dejó definiciones tajantes sobre la política exterior y los intereses que persigue Vladimir Putin y Rusia.

En primer lugar, rechazan enfáticamente que Ucrania se incorpore a la la OTAN. Afecta su seguridad inmediata, pero entra en colisión con el principio defendido por los Estados Unidos sobre el derecho del pueblo y gobierno de Ucrania de ser los únicos en decidir sobre sus objetivos y su futuro.

Conseguir un trabajo en común mas exitoso en políticas geoestratégicas y de seguridad global. Sobre este punto, Lavrov dijo: "Estados Unidos debe dejar de lado reacciones emocionales y guiarse por la razón", para señalar que la escalada en la tensión fue por un "temor paranoico" sobre una invasión militar.

Una cuestión lateral, pero no menor, fue una afirmación que sepultó - al menos por ahora - la posibilidad de volver a la guerra fría. Lavrov negó que en todo este tiempo, Rusia haya pensado en volver a instalar misiles en Cuba, como en la crisis de 1962.

Finalmente, se mostró optimista en conocer el informe que compartirá Estados Unidos y sus aliados con Rusia, en cuestiones de seguridad y diálogo para el futuro.

"Respuesta en base a hechos, no emocional"

El secretario de Estado norteamericano también destacó a la reunión como positiva, a su manera. "Rusia conoce de primera mano nuestra posición: no permitiremos jamás una agresión, por mínima que sea sobre Ucrania", le dijo Blinken a los periodistas.

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Antony Blinken dijo que Estados Unidos considerará como una agresión cualquier tipo de acción rusa sobre Ucrania (Foto: AP)

Antony Blinken dijo que Estados Unidos considerará como una agresión cualquier tipo de acción rusa sobre Ucrania (Foto: AP)

Aprovechó esa definición para responder al canciller ruso. Estados Unidos respondió a los hechos, no a simples emociones. "La movilización de más de 100.000 soldados rusos a la frontera es un hecho, no una actitud emocional", replicó Blinken. Y Agregó que la información satelital dice que los movimientos en la frontera continúan.

También reiteró lo que Biden se vio obligado a aclarar después de su primera definición ambigua sobre una "incursión moderada". Para los Estados Unidos cualquier acción, por pequeña que sea, se considerará una agresión que desatará una respuesta "inimaginable".

Un momento de calma

En la parte final de su conferencia de prensa, Blinken prefirió mirar al futuro con mayor optimismo. Celebró que se aleje la posibilidad de luna invasión y reiteró que la semana que viene, los Estados Unidos, sus aliados de la OTAN y Rusia compartirán una posible hoja de ruta.

El secretario de estados norteamericano dijo que Rusia debe abandonar una política de "agresividad" como con el espionaje informático.

"Debemos avanza en sobre la base de las transparencia y la confianza", dijo como un anhelo. Sostuvo que la cumbre no se trató de una negociación sino del intercambio de ideas y posturas de cada país. Pero la buena noticia es que la diplomacia dio un paso adelante.

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