Pascuas

En su mensaje de Pascuas, el papa Francisco pidió un intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania

Desde la basílica de San Pedro para la tradicional bendición “urbi et orbi” del Domingo de Resurrección, el pontífice mostró su preocupación por las víctimas de los conflictos en el mundo.

En su mensaje de Pascuas

En su mensaje de Pascuas, el papa Francisco pidió un intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania. (REUTERS/Remo Casilli)

Desde el balcón de la logia central de la basílica de San Pedro para la tradicional bendición “urbi et orbi” (a la ciudad y al mundo) del Domingo de Resurrección, el jefe de la Iglesia Católica expresó: ”A la vez que invito a respetar de los principios del derecho internacional, hago votos por un intercambio general de todos los prisioneros entre Rusia y Ucrania”.

Luego de que el viernes el pontífice decidiera no participar del Vía Crucis en el Coliseo de Roma para cuidar su salud, este domingo se mostró en buena forma, al igual que este sábado cuando presidió la misa de la Vigila de Pascua, una ceremonia de casi tres horas.

En ese marco, el papa reiteró su llamado “a que se garantice la posibilidad del acceso de ayudas humanitarias a Gaza, exhortando nuevamente a la rápida liberación de los rehenes secuestrados el pasado 7 de octubre y a un inmediato alto el fuego en la Franja”, y solicitó que se respeten “los principios del derecho internacional”.

El papa Francisco encabezó la misa de Vigilia Pascual después de la preocupación por su salud

Luego de ausentarse durante el “Vía Crucis” en el Coliseo, que generó preocupación por su salud, el papa Francisco reapareció este sábado en la misa de la Vigilia Pascual en la basílica de San Pedro.

Su Santidad, quien en diciembre cumplió 87 años, pidió en la homilía por “los pueblos destruidos por el mal y golpeados por la injusticia que se aleje la desesperación”. Asimismo, hizo referencia a que "a veces sentimos que una lápida ha sido colocada pesadamente en la entrada de nuestro corazón, sofocando la vida, apagando la confianza, encerrándose en el sepulcro de los miedos y de las amarguras”.

Y completó “los muros del egoísmo y de la indiferencia, que repelen el compromiso por construir ciudades y sociedades más justas y dignas para el hombre” y “todos los anhelos de paz quebrantados por la crueldad del odio y la ferocidad de la guerra”.