México

Enfermedad y paranoia: así fueron las últimas horas con vida de "El Mencho", el jefe narco mexicano

Un operativo coordinado entre fuerzas mexicanas y agencias de Estados Unidos terminó con la vida del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación.

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Enfermedad, paranoia y un operativo en Jalisco: así fueron las últimas horas con vida de "El Mencho", el jefe narco mexicano más buscado

La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ya había logrado penetrar su entorno más cercano. A través de escuchas e intercambio de información con autoridades federales, reconstruyó sus movimientos y detectó su creciente nerviosismo.

Con problemas renales y hepáticos sin tratamiento adecuado, el capo se desplazaba de escondite en escondite mientras su estado de salud se deterioraba.

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De magnate criminal a fugitivo rural: la ubicación clave y el miedo a ser cercado

Aunque las autoridades estadounidenses le atribuían una fortuna multimillonaria, con propiedades, inversiones en negocios legales y presencia operativa en decenas de países, sus últimos días distaron del lujo que alguna vez lo rodeó. No podía aparecer en público, subirse a un avión ni frecuentar restaurantes.

La DEA lo tenía localizado en las cercanías de la Laguna de Sayula, un espejo de agua rodeado por montañas que alcanzan unos 1.350 metros. Para su círculo de seguridad, el terreno jugaba a favor: altura, precipicios y accesos difíciles. Pero él no se sentía protegido. Cambiaba de residencia cada dos días, rotaba escoltas y usaba disfraces para bajar el perfil, incluso el de un anciano en silla de ruedas. Dormía poco, comía mal y viajaba de madrugada por caminos rurales para no ser detectado.

Su vida cotidiana no se parecía a la de un magnate. No podía viajar en avión, sentarse en un restaurante, ir a un concierto o caminar por la playa. La insuficiencia renal lo castigaba sin acceso a un centro médico privado; dependía de clínicas levantadas por su propia organización, sin equipamiento suficiente.

La presión, además, no se quedaba en el paisaje: la agencia antidrogas había intervenido teléfonos de operadores relevantes, y por esa vía conocía el estado de alerta que dominaba al entorno.

Paradójicamente, el hombre que construyó una de las estructuras criminales más expansivas del continente volvió en sus últimos meses a un entorno similar al de su infancia en Aguililla, Michoacán: territorios rurales, calor extremo y vigilancia permanente.

LA CAÍDA DEL "MENCHO" Y LA RELACIÓN DEL CÁRTEL DE JALISCO CON ARGENTINA
LA CAÍDA DEL "MENCHO" Y LA RELACIÓN DEL CÁRTEL DE JALISCO CON ARGENTINA

A pesar del cerco que se cerraba, creía que no sería capturado en el corto plazo. En su entorno sostenían que existía una suerte de “equilibrio tácito” para evitar un estallido de violencia mayor en una etapa sensible para el país. Esa percepción de margen de maniobra habría sido clave en su decisión de bajar el perfil en Tapalpa y quedarse con menos escoltas de lo habitual.

Ese movimiento fue determinante. Con información compartida por la DEA y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, fuerzas federales mexicanas desplegaron un operativo de precisión que lo tenía como objetivo principal.

El enfrentamiento y el final

Cuando fue rodeado, “El Mencho” intentó resistir junto a sus hombres. El intercambio armado fue intenso, pero la superioridad táctica del grupo de élite terminó inclinando la balanza. Herido de gravedad, fue evacuado por aire hacia la Ciudad de México.

No llegó con vida. Su estado físico, ya deteriorado, no resistió las heridas sufridas en el enfrentamiento.

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