Más de 300 personas, en su mayoría niños, fueron hallados encadenados por los tobillos en un edificio de Kaduna, en el norte de Nigeria, tal como informó este viernes la Policía. Las personas cautivas, procedentes principalmente de Burkina Faso, Malí y otros países africanos, se encontraban en una casa que albergaba una supuesta escuela islámica en el barrio de Rigasa, según la prensa local.










