Pandemia

Europa se prepara para una Semana Santa blindada para un "verano libre"

La mayoría de los países de Europa dictan medidas de confinamiento especiales para evitar más contagios en una "tercera ola" en Semana Santa
por Roberto Adrián Maidana | 23 de marzo de 2021 - 10:48
Europa: entre el confinamiento y la vacunación en Semana Santa pensando en el verano (Foto: AP)

Europa: entre el confinamiento y la vacunación en Semana Santa pensando en el verano (Foto: AP)

"Vacunar mañana, tarde y noche", es la consigna del presidente francés, Emmanuel Macrón. Sus palabras podrían ser replicadas por los demás líderes de Europa. También por Boris Johnson, que desde el "Brexit", sigue la evolución de la pandemia en el viejo continente, casi como un "outsider".

Las medidas que se aplican en Europa se están endureciendo. Pese a la reticencia de los ciudadanos, los gobiernos han vuelto a instrumentar diferentes formas de aislamiento para evitar una tercera ola que se compare a lo que se vivió desde le mes de diciembre. Como complemento fundamental a las vacunas, ya que no ha llegado la cantidad de dosis que los laboratorios comprometieron durante 2020.

Francia, confinamiento y vacunación

Un tercio de la población francesa, atraviesa por tercera vez el cierre de los comercios no esenciales. Solo están habilitados para pasear por un radio máximo de 10 km de distancia del domicilio. Pero se mantienen abiertas las escuelas.

Francia se aproxima a los 100 mil muertos y las autoridades sanitarias enfrentan el escepticismo de muchos ciudadanos para vacunarse. Solo el 12.66% de la población (66 millones de habitantes) recibieron una dosis. Cuando se trata de la doble dosis necesaria, el número baja drásticamente: solo llega al 3,57%. Por eso Macrón quiere emplear este confinamiento para potenciar la campaña de inmunización con las vacunas.

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Europa: Control fronterizo y chequeo por la pandemia del Covid-19 (Foto: AP)

Europa: Control fronterizo y chequeo por la pandemia del Covid-19 (Foto: AP)

Alemania, temor a la variante "británica"

Ángela Merkel advirtió a sus compatriotas: Alemania sufre una "nueva pandemia, claramente más letal, claramente más infecciosa y contagiosa durante más tiempo".

Para la canciller germana, la presencia de la mutación originada en Gran Bretaña, es la que más se propaga en la actualidad por ese país. Es por esto, que decidió una dura medida ante la llegada de la Semana Santa. La población estará confinada casi por completo. La mayoría de los comercios estarán cerrados. En esa fecha tan especial para la fe, los oficios religiosos se anularán o se celebrarán "online".

Así se resume la situación en Alemania: durante cinco días, del 1 al 5 de abril, el país vivirá un "tiempo de calma", con restricciones reforzadas, similares a las del resto de Europa.

Italia, en busca de la normalidad económica

El ministro de Economía, Danielle Franco, hizo el mejor diagnóstico para la península: "Ahora encerrados, pero todo mejorará luego de la pascua. La normalidad llegará entre mayo y junio". Italia también sufre por las vacunas. Apenas pudo aplicárselas al 8% de la población. Por eso, en Semana Santa, volverán a resentirse como el año anterior. Nuevamente, como aclaró el titular de hacienda, para llegar a un verano en mejores condiciones frente a la pandemia.

España: todo depende de las vacunas

En medio de una nueva crisis política (nacional y en varias comunidades) el país se debate entre restricciones y exigencias a los laboratorios para que cumplan con las entregas prometidas. España aplica las de Moderna, Pfizer y retomó la de AstraZeneca. Sin embargo, la población vacunada llega al 16%. El gobierno se autoimpuso el plazo del 21 de septiembre (fin del verano) para tener el 70% de su población inmunizada.

Ahora, si no hay demoras en los suministros, esa "cifra mágica" podría alcanzarse en junio, cuando arranque el verano.

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Gran Bretaña, de la improvisación a una campaña seria

Con Boris Johnson, el Reino Unido vivió el inicio de la pandemia casi como EE.UU. con Donald Trump o Brasil con Jair Bolsonaro. Sin un plan global, subestimando el impacto en la población y en la economía. Hasta que el premier se contagió con COVID y todo cambió. Un año después, hay aislamientos que se repiten - especialmente para combatir la mutación que surgió en Bristol - y que afectan a gran parte del país. Sumado a limitaciones para viajar al extranjero en estas fechas.

Pero lo más importante es la campaña de vacunación que logró marcas asombrosas. En un solo día, se inoculó a casi 900.000 personas. Un récord que alcanza más valor en relación a su población.

Tanto cambió Boris Johnson que ha lanzado como plan para vacunación, la movilización de profesionales y voluntarios más importantes desde la II Guerra Mundial. La estrategia da resultado. Ya son 28 de los 66 millones de británicos los que tienen al menos una dosis. Si se toma solo la población adulta y de más riesgo, llega al 54%.

El premier británico ha hecho una promesa: el 21 de junio "estarán libres" de la pandemia. Será el "día de la independencia".

¿Tendrá razón esta vez?