Durante muchos años, algunos bibliotecarios también apostaban a que los cuadernos habían sido colocados en un lugar equivocado de la inmensa biblioteca, que alberga unos 10 millones de libros, manuscritos y objetos. Con las sospechas a cuestas, en noviembre de 2020, la directora de los servicios bibliotecarios, Jessica Gardner, inició un llamamiento para encontrar los cuadernos "probablemente robados", cuyo valor se estima en varios millones de libras esterlinas.
Si bien se desconoce el origen y responsable de la sustracción y el lugar en el que permanecieron ocultos durante tantos años, lo importante es que los cuadernos de Darwin volvieron intactos a los estantes de la biblioteca, motivo por el cual Garden dijo sentirse "aliviada de saber que los libros se encuentran en buen estado" y "al igual que muchas otras personas en todo el mundo, estaba profundamente triste por su pérdida. La alegría de su regreso es inmensa", declaró.
A mediados de este año, ambos cuadernos serán exhibidos al público en una exposición en Cambridge dedicada al científico.