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GameStop: ¿el preámbulo de la siguiente crisis financiera mundial?

por IPS | 06 de feb de 2021 - 08:19
GameStop: ¿el preámbulo de la siguiente crisis financiera mundial?
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Una de las tiendas de GameStop que se multiplican en centros comerciales y calles de EE.UU. (Foto: Flickr).
Una de las tiendas de GameStop que se multiplican en centros comerciales y calles de EE.UU. (Foto: Flickr).

¿Qué pasó con GameStop y otras empresas cuyas acciones crecieron hasta 800 por ciento en 15 días? Miles de jóvenes –de entre 15 y 20 años– pusieron de cabeza a Wall Street, mientras rescataban una empresa que les gusta.

Nancy Pelosi afirmó que el Congreso de Estados Unidos investigaría lo ocurrido y otros políticos se han pronunciado en pro y en contra. ¿Se han mostrado las grietas críticas del sistema financiero mundial?

El lector no familiarizado en finanzas internacionales tiene que saber brevemente el contexto: en el 2008, el mundo entró en una crisis financiera con impactos económicos de los que no hemos logrado salir. Sin embargo, hoy por hoy, muchas de las medidas que se tomaron para resguardar el sistema no solamente se han “relajado” sino que incluso se ha incentivado a niveles jamás vistos el acceso al sistema financiero mundial.

Usted podría, al terminar de leer la nota, descargar una app en su celular que funcione como intermediario e invertir inmediatamente en cualquiera de los miles y miles de activos financieros que existen en los distintos mercados financieros del mundo. Es más sencillo que abrir una cuenta tradicional en el banco.

Durante el año 2020, decenas de millones de personas alrededor del globo mudaran sus ahorros al sistema financiero “con un solo clic”. Esto, como fruto de las políticas macroeconómicas que a nivel mundial los gobiernos y bancos centrales tomaron para resistir el paro económico que obligó la Covid-19; medidas tales como como bajar las tasas de interés que te da el gobierno o los bancos.

Diversos cálculos estiman que en el 2019 la cantidad de “pequeños inversores” en el mercado mundial era de 10%. Para finales del 2020, 35% del total de comerciantes eran “pequeños inversores”, que han abierto en su celular o pc una cuenta de intermediación financiera. Esta ha sido quizá la más rápida grande inserción de nuevos “inversores” al “libre mercado” en toda la historia.

Comprar un activo financiero (una acción de tu empresa favorita, una criptomoneda, el futuro de alguna materia prima como el petróleo o un metal precioso como el oro, por ejemplo) te hace “dueño” de ella (en una ínfima fracción y aunque nunca lo veas, pero eres su dueño).

De esta forma se hace realidad en este 2021 lo que el genial economista revolucionario Karl Marx sentenció en el Tomo 3 de su magna obra “El Capital”: el mercado financiero permite que la sociedad humana pueda ser dueña del conjunto de la producción social mundial y esa potencia es enorme.

¿Se imagina qué pasaría si de forma coordinada aumentáramos el financiamiento de una organización farmacéutica que no buscara el lucro con la vacuna de Covid-19, sino que se propusiera producir vacunas al menor costo posible para toda la humanidad, contando para ello con todos los recursos financieros necesarios?

Los jóvenes organizados en el foro WallStreetBets de la red social Reddit han mostrado que es posible poner de cabeza el sistema financiero con las actuales condiciones y reglas de Wall Street.

¿Qué pasó con GameStop y otras empresas cuyas acciones crecieron hasta 800 por ciento en 15 días?

El mercado sigue una regla: las operaciones más riesgosas son las más rentables. Puedes ganar muchísimo o perder muchísimo en cuestión de segundos, minutos y horas; este es el caso de las operaciones de trading “en corto”.

La normatividad financiera de Estados Unidos (donde se comercian gran parte de los activos financieros del mundo) dice que como firma de inversionistas no puedes inflar el precio con la intención de luego vender.

Entonces, el verdadero negocio que en realidad hacen las grandes firmas de inversión es utilizar su enorme volumen de activos para venderlas a gente como usted o como yo, que ingenuos e incautos ponemos nuestro dinero en una app con un clic.

Mucha gente, al ver caer el precio de los activos que compró, comete el error de asustarse y vender. Y se las vende ni más ni menos que a quien te las dio originalmente: las grandes firmas de inversión.

Solo que ahora ellas ganaron miles de millones por segundo apropiándose del dinero que los nuevos pequeños inversores alrededor del mundo pusieron. Igual que un Casino, el mercado financiero es mucha estadística y matemática. Las firmas de inversión utilizan inteligencia artificial para ir haciendo jugosas ganancias cada día de la nada.

Este mismo mecanismo fue lo que puso de cabeza a Wall Street estas últimas semanas: de forma coordinada, miles de jóvenes compraron acciones de estas empresas, pero ya no las vendieron en menor costo regresándolas de nuevo a manos de las firmas de Wall Street.

Esto les generó millones y millones en pérdidas en cosa de días. De forma organizada, financiaron a una de sus empresas favoritas que estaba mal desde hace tiempo.

El 27 de enero del 2020, la acción de GameStop la podía comprar usted en 4,2 dólares por acción. Por el movimiento de compras coordinado por miles de jóvenes con capacidad de ahorro de su familia impulsó que para el 27 de enero de 2021 cada acción llegara a valer hasta ¡395 dólares!

Si usted el 13 de enero hubiera comprado 10 acciones de GameStop a 42,2 dólares, el 25 de enero podría usted haber hasta cobrado 3697 dólares de ganancia neta en 12 días.

Pero el día de hoy, esto no es posible. Esto se debe a que a nivel global –se cree– las instituciones de supervisión financiera de Estados Unidos han presionado para que cientos de apps y brokers en todo el mundo no permitieran que se realizaran operaciones con estas empresas desde el jueves 28 de enero y hasta nuevo aviso.

Cuando las ganancias no están del lado del Wall Street se acabó “el libre mercado”.

GameStop, Nokia, Blackberry y otras firmas cuyo desempeño “real” hace tiempo viene a la baja, de una semana para la otra han visto recibir millones y millones en financiamiento. Suena muy bien para el mundo, pero costó muy caro para Wall Street.

Gabriel Bagundo estudia doctorado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México y es sociólogo y profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

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Gabriel Bagundo, autor de la nota (Foto: IPS)
Gabriel Bagundo, autor de la nota (Foto: IPS)

Este artículo se publicó originalmente en "Pie de Página", de la mexicana red de Periodistas de A Pie.

Esta publicación se reproduce con autorización de IPS Noticias. Para ver la versión original hacé click acá.