La decisión abre ahora un interrogante inevitable: qué impacto tendrá el regreso de Harry y Meghan en la deteriorada relación con la familia real, especialmente con el príncipe William.
El rey Carlos III ya sabe que Harry y Meghan vuelven al Reino Unido
Rey Carlos III de Inglaterra. (Foto: archivo)
El rey Carlos III fue informado de la decisión el último domingo y, según las versiones difundidas en medios británicos, recibió favorablemente la posibilidad de tener nuevamente cerca a su hijo menor y, especialmente, a sus nietos.
La noticia llega además después de algunas señales de acercamiento. Durante una visita al Reino Unido el mes pasado, Carlos volvió a encontrarse con Archie y Lilibet, a quienes no veía personalmente desde 2022.
El regreso podría permitir que el monarca tenga una relación más frecuente con sus nietos, algo particularmente significativo después de años en los que la distancia entre California y Londres redujo los encuentros familiares.
La situación con William, en cambio, sería diferente. La relación entre los dos hermanos continúa atravesada por las fuertes diferencias de los últimos años y hasta el momento no trascendió que exista una reconciliación similar.
Ni el Palacio de Buckingham ni los representantes de los Sussex hicieron inicialmente comentarios públicos detallados sobre los motivos de la mudanza.
La salida que sacudió a la monarquía británica
Harry y Meghan se casaron en mayo de 2018 en el castillo de Windsor, en una ceremonia seguida por millones de personas alrededor del mundo. En aquel momento, la llegada de la actriz estadounidense a la familia real fue interpretada como una señal de renovación para la monarquía.
Pero la relación comenzó a deteriorarse rápidamente. En enero de 2020 anunciaron su intención de abandonar sus funciones como miembros principales de la familia real y, en marzo de ese año, dejaron oficialmente sus obligaciones institucionales.
La pareja sostuvo que el intenso escrutinio de los tabloides británicos había vuelto insostenible su vida en el país. Primero dejaron el Reino Unido y posteriormente se instalaron en Montecito, California, donde construyeron una nueva vida alejada de la actividad oficial de la Corona.
Las acusaciones de Harry y Meghan contra la familia real
Uno de los momentos de mayor tensión llegó en 2021, durante la entrevista que Harry y Meghan concedieron a Oprah Winfrey. Allí, Meghan afirmó que durante su embarazo existieron conversaciones dentro de la familia real acerca de qué tono de piel podría tener Archie. El episodio generó una crisis institucional y obligó al Palacio de Buckingham a responder públicamente. El príncipe William negó posteriormente que la familia real británica fuera racista.
Las diferencias volvieron a profundizarse con el documental protagonizado por la pareja y, especialmente, con la publicación en 2023 de las memorias de Harry, Spare. El libro incluyó revelaciones sobre su relación con Carlos y fuertes acusaciones contra William, incluyendo el relato de una supuesta pelea física entre ambos.
La exposición pública terminó por consolidar una ruptura que durante años pareció prácticamente irreversible.
El problema de la seguridad que alejaba a Harry del Reino Unido
Uno de los principales obstáculos para un regreso familiar había sido la seguridad de Harry, Meghan y sus hijos. Tras abandonar sus funciones oficiales, el príncipe dejó de contar automáticamente con el mismo esquema de protección policial financiado por el Estado británico que tenía cuando era un miembro activo de la Corona.
Harry inició una prolongada batalla legal por esa decisión y llegó a sostener públicamente que no se sentía en condiciones de llevar a su esposa y a sus hijos al Reino Unido sin garantías suficientes de seguridad.
De hecho, a comienzos de julio había modificado los planes para que Meghan y los chicos lo acompañaran durante una visita a Londres precisamente por preocupaciones relacionadas con su protección.
Por eso, la decisión de instalar nuevamente una base familiar en territorio británico representa un cambio especialmente significativo respecto de la postura que el príncipe sostuvo durante los últimos años.
Qué pasará con la vida de Harry y Meghan en Estados Unidos
El regreso tampoco significará, al menos inicialmente, una ruptura definitiva con California. Los Sussex mantendrán su residencia de Montecito, donde se instalaron después de abandonar la primera línea de la familia real, y también conservarían su propiedad vacacional en Portugal.
Durante su etapa estadounidense, la pareja desarrolló diferentes proyectos comerciales y audiovisuales. Firmaron acuerdos con plataformas como Netflix y Spotify, mientras Harry mantuvo su participación en iniciativas benéficas y especialmente en los Invictus Games.
Meghan, por su parte, desarrolló diferentes proyectos vinculados al entretenimiento y los negocios.