Carmen Iris Rodríguez, una peluquera de Queens, Nueva York, estaba trabajando en un salón de belleza. Su jornada laboral transcurría con completa normalidad hasta que su exmarido entró al local. Enfurecido, el hombre la enfrentó y la apuñaló hasta matarla. Cuando llegaron al lugar, los policías quedaron sorprendidos al ver que el femicida estaba abrazado al cuerpo de la víctima.
