En la capital, Roma, el Gobierno local desplegará desde el lunes un sistema de control con drones de los espacios públicos para monitorear los parques más grandes de la ciudad, como Villa Pamphili (184 hectáreas) y Villa Borghese (80 hectáreas).
Según la alcaldesa romana, Virginia Raggi, el uso de drones buscará evitar aglomeraciones, asegurar el distanciamiento social y el uso de los dispositivos de protección individual, como barbijos dentro de los parques que en su mayoría están cerrados desde hace casi dos meses, al inicio de las medidas de restricción dispuestas por el Gobierno nacional el 10 de marzo.
Desde el lunes, los supermercados de la ciudad volverán a abrir hasta las 22, en vez del horario reducido, hasta las 19, que tuvieron que cumplir desde el inicio de la cuarentena total.
Además, el transporte público funcionará hasta las 23.30, con rigurosos controles para el uso obligatorio de barbijos y un cupo máximo del 50% de la capacidad.
Los negocios de comidas, como bares y restaurantes, podrán abrir solo con las modalidades de envío a domicilio y "para llevar", aunque sin límites de horarios para su funcionamiento.
De todos modos, de cara a una segunda fase de flexibilización, cuando desde el 1 de junio se permita el consumo al interior de bares y restaurantes que cumplan las medidas de seguridad, la administración de Raggi habilitará que amplíen hasta el 35% el uso del suelo público, como forma de fomentar la instalación de mesas al aire libre.
Mientras tanto, Protección Civil informó a través de un comunicado que continúa la baja en la presión del sistema hospitalario, con el descenso mantenido de personas internadas y en terapia intensiva por coronavirus.
Hasta el momento, 28.710 personas murieron por coronavirus en Italia.
Agencia Télam