Crisis humanitaria y presiones internacionales
La decisión de Israel ha generado fuertes críticas internacionales. Egipto, Jordania, Qatar y Arabia Saudita condenaron la medida y la calificaron como una "violación flagrante" del acuerdo de tregua. Naciones Unidas, por su parte, instó a la reanudación urgente del ingreso de ayuda humanitaria para evitar una catástrofe en el enclave palestino.
El cierre del paso fronterizo de Kerem Shalom ha provocado un aumento inmediato en los precios de los productos básicos en Gaza, donde más de dos millones de personas dependen de la asistencia humanitaria. "Habrá hambruna y caos", advirtió Fayza Nassar, residente del campamento de refugiados de Jabaliya.
El futuro de la tregua y la incertidumbre en la región
El acuerdo de tregua inicial contemplaba tres fases de 42 días cada una. En la primera, Hamas liberó a 25 rehenes y entregó los cuerpos de otros ocho, a cambio de la excarcelación de 1.800 prisioneros palestinos. Actualmente, aún quedan 58 rehenes en Gaza, de los cuales 34 estarían muertos, según el ejército israelí.
La segunda fase, que ahora está en riesgo, prevé la liberación de los rehenes restantes, el intercambio de cientos de prisioneros palestinos y el retiro progresivo de las tropas israelíes. La tercera fase se centraría en la reconstrucción del territorio. Sin embargo, Israel exige la desmilitarización total de Gaza y la eliminación de Hamas, mientras que el grupo islamista insiste en mantenerse en el poder.
Ante el temor de un colapso total de la tregua, Egipto ha solicitado la "plena implementación" del acuerdo, y una cumbre ministerial árabe se celebrará en El Cairo en los próximos días para discutir posibles soluciones diplomáticas. Mientras tanto, la incertidumbre crece y la crisis humanitaria en Gaza sigue empeorando.