La posibilidad cierta de un posible contagio del primer mandatario se dio con la confirmación de su secretario de gobierno, Fabio Wajngarten, se había contagiado durante su reciente visita a Estados Unidos. El caso se conoció a través de su mujer, quien confirmó la noticia, en una red de madres, antes de que se hiciera oficialmente.
Como es un estrecho colaborador de Bolsonaro, el presidente apareció este jueves hablando cubierto con un barbijo.
La noticia, a su vez, rebotó con fuerza en Estados Unidos porque Bolsonaro estuvo en la Casa Blanca el pasado 7 de marzo. En esa oportunidad, durante su encuentro y cena con el presidente norteamericano Donald Trump, participó también Wajngarten, el funcionario infectado. Incluso, Wajngarten, subió en su página de Facebook una foto junto a Trump.
En ese contexto, Bolsonaro buscó desactivar lo que por unas horas fue una primicia que sacudió el escenario político. Y lo hizo de un modo que, aunque repudiable, ya no sorprende: con un corte de mangas destinado a la prensa.