Desde ahí cambió el mercado de los utensilios de todo tipo: primero con los elementos para la cocina y luego para cualquier tipo de complementos para el hogar. Se transformó en una empresa modelo y la marca Tupperware, en un símbolo mundial.
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Earl Tupper y su invento revolucionario: una tapa plástica hermética para todo tipo de envases. (Foto: gentileza PR Newsire).
Pero las ventas, hacia fines del siglo XX, comenzaron a caer: por un lado, por los cambios en las costumbres de los hogares; por otro, por una competencia "aggiornada" con productos que comenzaron a demandarse mucho más que los "tupper". Desde entonces comenzó la caída que solo tuvo un breve repunte gracias a la pandemia.
El Covid-19 hizo que la gente se quedara en sus hogares durante mucho tiempo. Eso estimuló las ventas de los recipientes de Tupperware para cocinar y guardar cualquier tipo de comida. Cuando el mundo volvió a ponerse en funcionamiento, regresaron los problemas para la empresa.
Las finanzas no herméticas de Tupperware
Los problemas financieros regresaron y se acumularon en color rojo. Las dudas sobre su futuro eran moneda constante desde el plan presentado en 2023. Uno de los últimos intentos busco una financiación extraordinaria para no terminar de aceptar que su pasivo es irresoluble. Estaba al borde de ser suspendida como empresa que cotizaba en la bolsa de valores de Nueva York.
En el mundo financiero, estas cuatro palabras son casi una sentencia final:"importantes desafíos de liquidez". Cuando se pierde la confianza en que una empresa pueda dar un golpe de timón y reencauzarse, sus cartas están jugadas. Tupperware acaba de informar más de 1.200 millones de dólares en deudas totales y 679,5 millones en activos totales. El valor de las acciones cayeron un 75% en lo que va del año.
A punto de desaparecer, sus productos herméticos quedarán siempre en un lugar especial de las alacenas.