La muralla verde de ocho kilómetros que se está "construyendo" para frenar el desierto
La iniciatva combina reforestación, desarrollo sostenible y acción climática, buscando mejorar las condiciones de vida de cerca de 250 millones de personas.
El proyecto genera empleo local y promueve nuevas oportunidades productivas (Foto: archivo).
En una de las regiones más castigadas por el avance del desierto, África impulsa una de las iniciativas ambientales más ambiciosas del planeta: una franja forestal de aproximadamente ocho kilómetros de ancho que se extiende a lo largo del Sahel con el objetivo de frenar la degradación del suelo.
El proyecto, conocido como la Gran Muralla Verde, busca mucho más que plantar árboles. La meta es recuperar millones de hectáreas afectadas por la desertificación, revitalizar ecosistemas y mejorar las condiciones de vida de cerca de 250 millones de personas que dependen directamente de la tierra para subsistir.
Mucho más que una barrera verde
La iniciativa se desarrolla en la franja del Sahel, una zona de transición al sur del Sahara donde las sequías recurrentes y el uso intensivo del suelo han acelerado la pérdida de fertilidad.
Lejos de limitarse a una obra paisajística, el plan apunta a construir un corredor de vegetación resistente -árboles, arbustos y especies autóctonas adaptadas al clima extremo- que actúe como contención natural frente al avance del desierto.
Gran_muralla_verde
Impacto ambiental y social
Los efectos esperados abarcan múltiples dimensiones. En el plano ecológico, la reforestación contribuye a capturar carbono, reducir la erosión y favorecer el regreso de la biodiversidad. Restaurar el equilibrio natural del suelo también permite mejorar la retención de agua y fortalecer los sistemas agrícolas.
Desde el punto de vista social y económico, el proyecto genera empleo local y promueve nuevas oportunidades productivas. Las comunidades participan en la plantación y el cuidado de los cultivos forestales, lo que impulsa economías rurales y refuerza la seguridad alimentaria.
Una alianza continental
La Gran Muralla Verde es el resultado de un esfuerzo conjunto impulsado por once países africanos, entre ellos Senegal, Níger, Nigeria, Chad y Etiopía, con el respaldo de la Unión Africana y diversos organismos internacionales.
Aunque la idea puede resumirse en la creación de un “muro” natural que atraviese el continente, su ejecución implica coordinación científica, financiamiento sostenido y compromiso comunitario. Más que una obra física, se trata de una estrategia integral de desarrollo sostenible.
Cada hectárea recuperada simboliza un avance frente a la desertificación y una apuesta a largo plazo por un futuro más resiliente para una de las regiones más vulnerables del mundo.