Uruguay dio este jueves el primer paso dentro del Mercosur al convertirse en el primer país del bloque en ratificar el tratado de libre comercio con la Unión Europea, en paralelo al debate que se desarrolló en el Senado argentino.
Con amplio respaldo político, Uruguay se adelantó al resto del Mercosur y ratificó el acuerdo con la Unión Europea. Mientras Argentina ya lo aprobó esta tarde, Brasil y Paraguay continúan el trámite legislativo.
Uruguay dio este jueves el primer paso dentro del Mercosur al convertirse en el primer país del bloque en ratificar el tratado de libre comercio con la Unión Europea, en paralelo al debate que se desarrolló en el Senado argentino.
La aprobación se concretó en la Cámara de Representantes, que respaldó el acuerdo un día después de que lo hiciera el Senado uruguayo. Tras las exposiciones de dos legisladores, el proyecto reunió 91 votos afirmativos sobre un total de 93 bancas.
El respaldo político fue amplio. El oficialismo del Frente Amplio y los partidos opositores Nacional, Colorado, Cabildo Abierto y el Independiente coincidieron en apoyar el convenio, mientras que Identidad Soberana fue la única fuerza que se pronunció en contra.
El entendimiento comercial entre el Mercosur y la UE había sido firmado el sábado 17 de enero tras más de dos décadas de negociaciones. El cierre formal de las tratativas se había alcanzado previamente el 6 de diciembre de 2024 durante una cumbre regional en Montevideo con la presencia de la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
En Argentina, el Senado sanciinó este mismo jueves el tratado, que según el bloque europeo permitiría conformar un mercado conjunto superior a 700 millones de habitantes y cercano al 30% del PBI global.
Brasil ya dio media sanción el miércoles en Diputados y ahora el texto pasará a revisión del Senado, mientras que Paraguay envió el documento a su Congreso para iniciar el proceso legislativo correspondiente.
En Europa, el Parlamento aguarda un dictamen del Tribunal de Justicia sobre la legalidad del pacto, aunque la Comisión Europea tiene la posibilidad jurídica de aplicarlo de manera provisoria sin esperar la resolución parlamentaria.