La doctora Kate O’Brien, que es directora del Servicio de Vacunación de la OMS, explicó que ese refuerzo es clave para llevar la respuesta inmunitaria al nivel de protección necesario para impedir las formas graves de la enfermedad o el fallecimiento y precisó que tendría que ser inyectado "de uno a tres meses" después de la segunda aplicación.
A principios de septiembre la ministra de Salud, Carla Vizzotti, no descartó una tercera dosis contra el coronavirus e incluyó a los inmunosuprimidos dentro de los grupos prioritarios.
Dijo también que ese refuerzo podría comenzar a aplicarse en noviembre y que sería para sectores específicos, dentro de los que incluyó además a los trabajadores de la salud, unos de los primeros en recibir la vacuna.
Por su parte, el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, admitió este jueves que la población argentina deberá recibir una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus. Inclusive, estableció una fecha: poco antes del otoño del año próximo.