Ucrania no solo puede perder territorio en esta guerra. Corre el riesgo de algo mucho peor: ¿Qué sucederá con su población? Millones parecen condenados al duro destino de los refugiados según alerta la ONU.
Ucrania no solo puede perder territorio en esta guerra. Corre el riesgo de algo mucho peor: ¿Qué sucederá con su población? Millones parecen condenados al duro destino de los refugiados según alerta la ONU.
La guerra entre Rusia y Ucrania lleva más de dos meses y no hay signos a la vista para un alto el fuego y procesos de paz. Es por eso que la ACNUR, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados traza un sombrío panorama para Ucrania cuando alguna vez, finalice el conflicto armado.
Desde el comienzo de la guerra, los ucranianos comenzaron a emigrar de su país. Forzados por los ataques de Rusia. Llegaron desde tres frentes al mismo tiempo: Desde el norte con las tropas depositadas en Bielorrusia, las que ingresaron directamente a la región del Donbás y las que están en Crimea desde 2014 (año de la anexión por parte de Rusia). Esto obligó a las autoridades de Ucrania a instrumentar rápidamente corredores humanitarios para evacuar a la población de las ciudades atacadas. Incluso Kiev, la capital nacional. Polonia y Hungría -países vecinos y miembros de la OTAN- ofreció la seguridad que los ciudadanos ya no podían encontrar en su país. Pero como los tibios intentos de negociaciones de paz fracasaron de manera absoluta, el número de refugiados crece casi desde el mismo 24 de febrero, el momento de la invasión rusa.
El número es por ahora una proyección. Pero con solo mencionarlo basta para tener una cabal idea del desastre de la guerra. Ucrania tenía una población de 45 millones de habitantes al 24 de febrero. Si la proyección de la ONU se verifica - así será si la guerra no se detiene - significa que en poco tiempo, Ucrania tendrá a más del 20% de su población como refugiados. Es decir, ucranianos que ya no pueden habitar en su país.
Es por eso que la oficina de Naciones Unidas para los refugiados, ACNUR, lanzó este lunes el Plan Regional de Respuesta para los Refugiados (PRRR) . En concreto hacen falta nada menos que US$ 1.850 millones para asistir a los refugiados.
Como apunta ese organismo de la ONU, el número va en aumento y puede llegar hasta los 8,3 millones de personas.
Los principales países receptores, además de Polonia y Hungría son Moldavia, Rumania, Eslovaquia, Bulgaria y la República Checa. También hay un número menor que huyó a Bielorrusia y el propio país agresor, Rusia. Justamente, este último grupo se trata de ucranianos prorrusos pero que no quisieron permanecer en la región del Donbás para arriesgar su vida a diario.
En realidad, el número de personas afectadas por el conflicto supera largamente a esos potenciales 8 millones. Además de las víctimas fatales y los heridos, hay un total de 12,7 millones de ciudadanos que ya pagaron directamente el penoso costo de la guerra. Son los que en solo 2 meses de guerra, ya no están en el lugar en el que vivían antes del conflicto. Representa el 28% de toda la población de Ucrania. Va camino a 1 de cada 3.
Pero ACNUR tiene otra estimación muy dolorosa. Aproximadamente otros 13 millones de personas, están en sus lugares de orígenes, pero solo porque se encuentran aislados. Si pudieran hacerlo, se irían a otra zona o a otro país.
Sumados todos esos grupos de "marginados" se llega a casi 26 millones de personas. Más del 50% de la población total de Ucrania.
La primera fatalidad de la guerra son los muertos. En este conflicto, la muerte de civiles en diferentes ciudades es una de las notas más ominosas. Pero conocer el número exacto o aproximado, parece casi imposible. Kiev dicen que abatieron a 21.000 soldados rusos. El Kremlin dice que los soldados ucranianos muertos superan los 14.000 efectivos.
Determinar las víctimas civiles es aún más difícil. Organismos como el ACNUR no pudo ingresar a zonas como Bucha y otras ciudades alrededor de Kiev, hasta que las tropas rusas dejaron el asedio a la capital de Ucrania. En Mariupol, por ejemplo, la ciudad sigue sitiada por los rusos. Solo se puede salir cuando se autorizan los breves e inseguros - paradójicamente - "corredores humanitarios". Ucrania habla de 21.000 civiles muertos en esa ciudad sobre el mar de Azov, pero es imposible verificarlo.
Es por eso que la Unión Europea se comprometió a depositar en Bruselas, Bélgica, todas las evidencias que puedan conducir a acusar a Vladimir Putin de crímenes de Guerra ante la Corte Penal Internacional (CPI).
Por eso, la ayuda a las víctimas de la guerra, especialmente los refugiados consiste en brindarle protección, la seguridad alimentaria, la salud y la nutrición, la educación, las necesidades básicas, el agua, el saneamiento y la higiene, la energía y el medio ambiente y la logística.
Una segunda etapa, que no tiene una fecha ni siquiera estimada, será ver de qué manera y cuántos de los refugiados podrán regresar a sus hogares para iniciar la reconstrucción.
Polonia recibió más del 50% de los refugiados. En solo dos meses, la capital, Varsovia, registró un aumento del 17% de su población. Aunque también los refugiados viajan miles y miles de kilómetros. Como los que van a radicarse a Alemania o a España en Europa. La semana pasada, el presidente norteamericano Joe Biden anunció que los EE.UU. aumentará el número de inmigrantes ucranianos que llegarán como refugiados.
Los países limítrofes instrumentaron un rápido mecanismo de respuesta, pero la magnitud del flujo de refugiados y sus necesidades requieren un mayor apoyo que van en aumento porque la guerra entre Rusia y Ucrania no se detiene.
ACNUR hace una advertencia que implica mayores movimientos masivos de ucranianos a la fuerza: "Hasta que no veamos el fin de esta guerra, las necesidades humanitarias seguirán aumentando y el desplazamiento de refugiados no disminuirá".