Las próximas elecciones presidenciales estaban previstas para 2027, luego de que una reforma constitucional extendiera el mandato presidencial de cinco a seis años. Sin embargo, con esta declaración, Ortega dejó en claro que su intención es eliminar definitivamente la competencia electoral como mecanismo de alternancia política.
La democracia caduca en Nicaragua y comienza la dictadura
El presidente de Nicaragua, que llegó al poder mediante elecciones da un giro inaceptable. Ahora, el mecanismo del voto popular, la soberanía de los ciudadanos, es inconveniente. O peligrosa. Si no gana él, es porque los votantes están al servicio de los intereses de los Estados Unidos. Por eso, anunció que cancelará las elecciones en ese pequeño país centroamericano. Inaceptable.
"Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones. Para que ellos no intenten atrapar el poder y el gobierno", dijo y agregó: "Vamos a trabajar para sacar las leyes para que se le ponga un nudo a los golpistas, no podrán".
Ortega se refirió a ellos, sin decir a quienes se refieren. Porque finalmente, los que votan son los ciudadanos nicaragüenses. Son 7 millones de habitantes, los que en algún momento, votaron a la oposición. Luego, en 2006 ganó las elecciones y asumió en 2007. Desde entonces gano en 2011, 2016 y 2021. Pero en cada reelección fue modificando las normas para ir limitando a la democracia, a los partidos de la oposición y prohibió las candidaturas de aquellos que podían derrotarlo. Como Violeta Barrios Chamorro, a quien la justicia la persiguió y le impidió ser candidata presidencial.
Ahora, con la "cancelación de las elecciones", Ortega anuncia al mundo que Nicaragua pasa a ser una dictadura. Oficialmente, porque ya llevaba 20 años en el poder con elecciones amañadas. Las dictaduras, son algo contrario al espíritu de la Organización de Estados Americanos, la OEA.
Daniel Ortega y Rosa Murillo. Esposos, presidente y vice del país y ahora, dictadores de Nicaragua. (Foto: Cuenta de X de Díaz Canel)
Estados Unidos, el primero en reaccionar ante el dictador Ortega
La Casa Blanca condenó de inmediato el anuncio de Ortega en el que señaló que no habrá más elecciones en Nicaragua. Por medio de la secretaría de Estado, en un comunicado de Marco Rubio expresó: "La Administración Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo-Ortega profundiza la represión dentro del país y genera una inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos. El compromiso de Ortega de abolir las elecciones en Nicaragua demuestra su cobardía y su miedo a la voluntad del pueblo nicaragüense."
Es apenas un aviso. Nicaragua se pone así en una posición aún peor que la de Cuba , en la que sigue habiendo elecciones por más cuestionadas que sean o la Venezuela chavista que provocó la captura de Nicolás Maduro en febrero de este año.
Ortega hizo este penoso anuncio al cumplirse 47 años del triunfo de la revolución sandinista. Para deponer a un dictador, de los peores en América. Casi medio siglo más tarde Nicaragua ensaya el mismo e inaceptable camino. Una dictadura. Algo que no puede permitir la comunidad regional de países democráticos.