De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) una de cada tres mujeres sufren violencia de género. Este fenómeno no es aislado a un país o región en particular. Sin embargo, existen lugares que son más peligrosos para las mujeres.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) una de cada tres mujeres sufren violencia de género. Este fenómeno no es aislado a un país o región en particular. Sin embargo, existen lugares que son más peligrosos para las mujeres.
Los parámetros como prácticas culturales y religiosas, la desigualdades, la violencia sexual y no sexual fueron claves para el estudio de la Fundación Thomson Reuters en 2018 para rankear a los países donde es extremadamente peligroso ser mujer.
India es el país más peligroso del mundo para las mujeres y el peor en cuanto a atención sanitaria y recursos económicos. También se toma en cuenta las prácticas tradicionales como en el estado de Uttar Paradesh, donde las mujeres suelen abortar a fetos que sean mujeres por miedo a que sufran lo que ellas sufren.
Sus tradiciones culturales se enmarcan en un imaginario machista, donde la mujer es objetivizada con perspectiva sexual o de trabajo del hogar.
La toma del país por los talibanes y las prácticas culturales machistas hacen de Afganistán el segundo país más peligroso para las mujeres.
Las mujeres en Afganistán no tienen derecho a salir descubiertas ni a alzar la voz contra las injusticias.
Siria se encuentra en el tercer lugar, aunque en los parámetros de atención sanitaria y violencia sexual se ubica en los primeros lugares. El conflicto hace más vulnerables a las mujeres y más difícil tener un espacio seguro.
Somalia es el tercer país más peligroso para las mujeres en términos de acceso a atención médica. Y porque las prácticas culturales y tradiciones ponen a las mujeres en riesgo.
En cuanto a educación y acceso a recursos económicos se sitúa en quinto lugar.
Las mujeres saudíes enfrentan discriminación en muchos aspectos de su vida, por ejemplo, en el sistema de justicia. Por razones sociales, las mujeres solo representan el 5 % de la fuerza de trabajo en Arabia Saudita, el porcentaje más bajo del mundo.
A Arabia Saudí le siguen Pakistán, la República Democrática del Congo, Yemen, Nigeria y en décimo lugar: Estados Unidos, siendo este el único país de occidente dentro del ranking.